portada
noticias
ludoteca
avances
análisis
imágenes
reportajes
guías
trucos
foros
rss
Simon the Sorcerer 2
  • Fecha de salida: 1995
  • Desarrollador: Adventuresoft
  • Distribuidor: Adventuresoft
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

¡Compra Simon the Sorcerer 2 en amazon.es con grandes descuentos!

El Blandimoco

Fui al concurso de magia y tiré la bomba fétida delante de todos. Sin embargo, sólo uno, con un resfriado, aguantó. Cogí el libro de magia que había tirado y le eché algo de mi batido por la trompetilla del mago, que era un pobre sordo. Era una pena. Así era la vida, bueno, al final llegué a la presencia del Rey que me nombró mago real y me dio una tarjeta de identificación. Con este carné de mago, pude entrar en el castillo. Era un completo desbarajuste, sobre todo por las reglas de guisantes que tenía el príncipe. Dentro cogí unos timbales y hablé con el Rey, dándole mi pez, para obtener el sello real. Luego, en la habitación del bebé, usé la cuña para que no se moviera la cuna y cogí una rueda dentada. Marché a MucSwampy's, donde puse la rueda dentada en su sitio para poner en hora el reloj, y así el tipo de los tatuajes volvió a su tienda. Allí le seguí y hablé con él, pero tenía que ser el cliente número mil para que me lo hiciera gratis, y faltaba un tipo. Hablé con el chaval del anorak amarillo y le di un folleto que me dio el encargado de la tienda de tatuajes antes de irme. Él chaval quiso hacerse uno, así que después de él iba yo. El mío lo elegí de coronas y espadas. Nada ostentoso. Fui al pantano y hablé con la Dama del Lago, que había cambiado un poco su manera de trabajar. Ese traje de neopreno me ponía a cien, la verdad. Le enseñé el sello real y le ofrecí un cambio. Cuando se fue, cogí todo el equipo de submarinismo, aunque tenía un escape. Lo arreglé con mi goma y me tiré al agua para sacar una gran espada, clavada en una roca.

En el castillo, antes que clavarle la espada en todo el estómago al joven príncipe, decidí cambiársela por su cerbatana y unos guisantes, así a lo mejor se estaba quietecito. Fui hasta la habitación de la bella durmiente, la cual roncaba de forma brutal. Le puse un guisante debajo de la cama y ella me dio instrucciones para hacer dormir al niño, dándome un juguete. Al enseñárselo al pequeño monarca, éste lo tiró por la ventana. Lo recogí y hablé otra vez con la dormilona, diciéndome que lo que necesitaba era leche. Recordé a los jovenzuelos de Swampling, así que fui y les cambié la leche por el juguete. Esos si que eran buenos chicos. Le di la leche al bebé y éste dejó de llorar. Ahora tenía acceso a la cámara del tesoro, pero estaba custodiada por ciertos demonios que eran viejos conocidos. Les tiré el batido en el suelo, justo encima del pentagrama donde salían, y quedaron atrapados. Fui a la calle de los comerciantes y dejé mi último globo en la verja, con lo que salí volando con los tres globos. Llegué a la cámara del tesoro del castillo. Me acerqué a un sarcófago y caí a una sala secreta, donde hallé el famoso Blandimoco. Me hice con él y, justo cuando salía por la ventana, unos pájaros destruyeron mis globos y me hicieron caer. Volviendo a la tienda de Calypso, fui capturado por unos piratas y llevado en su barco con rumbo desconocido.

« El Concurso de Magia | Los Piratas »

Solución realizada por SkaZZ el 15 de noviembre para Zonadictos. Es que me aburría, así que me puse a jugar al Simon the Sorcerer 2 con voces y aquí estoy, haciendo esta guía. Cosas de la vida, ¿no?