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Simon the Sorcerer 2
  • Fecha de salida: 1995
  • Desarrollador: Adventuresoft
  • Distribuidor: Adventuresoft
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

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El Concurso de Magia

Con un enfado monumental (si los guardias no hubieran tenido armas otro gallo cantaría y se quedaría mudo de tanto cantar), volví a la calle de los comerciantes y entré en una tienda de artículos de broma. Un tío muy "gracioso" comenzó a hacerme bromas, así que le compré un libro de chistes para que me dejara en paz y para poder salir de allí. No quería el libro para nada, así que se lo di al bufón que estaba donde el prestamista. Éste, a cambio, me dio su estúpida vejiga. No había nada salvo un concurso de magia. Entré y vi que mis competidores, a pesar de ser muy viejos, eran demasiado buenos. Sin embargo, no me iba a rendir. El vendedor de artículos de broma tenía un prototipo nuevo de bombas fétidas, pero no estaba dispuesto a venderme ninguna. Descontento, para variar, fui a la plaza del pueblo, donde Um Bongo estaba bastante triste pues se le había roto un tambor. Le di la vejiga, que podía ayudarle para arreglar su tambor, y éste tocó para mí. Menuda preparó el tío, cayó muchísima agua y un rayo me dio de lleno. Si no fuera porque soy un personaje de muchos recursos, ahora no tendría traje. Bueno, fui a una tienda llamada MucSwampy's, donde mi viejo amigo del pantano había creado toda una moda de restaurantes de comida rápida. Creí verle a la salida, pero sólo era un empleado repartiendo globos. Por cierto, me dio un papel y un globo. En un lado, en unos contenedores, cogí una caña de pescar que quizá me fuera útil. En el restaurante, hablé con varios tipos. Uno era el dueño de la tienda de tatuajes. También hablé con un tipo con un anorak amarillo, al cual le dije que pidiera una variación de nachos. Iba a pedir algo y luego subir a la oficina de Swampling, pero cuando terminé de pedir algo con el papel que me había dado el tipo, no pude pasar la barra porque era zona reservada.

Volví a la calle de los comerciantes algo frustado, aunque pensé que podía disfrazarme de Swampling para entrar... en la tienda de disfraces podría hacerme el traje. Tras observar un poco la tienda, hablé con el vendedor para hacer el disfraz y le entregué un muñeco de Swampling que tenía dentro de mi comida junto con un gusano y un chicle, además de la comida. Salí y conversé con un tipo gordo tumbado entre alfombras. Quería que le hiciese un favor y, bueno, con tal de conseguir algo, le ayudé. Me llevó a una cueva en la que cogí inmediatamente una lámpara, pues quizás escondía a un genio en su interior. Total, subí las escaleras y cogí también la ropa del tipo gordo, la cual llevé a la fuente para que quedará de color verde. Eso podría servirme de piel, así que se lo di al vendedor de artículos de broma, quien me dio el traje de Swampling. Antes de irme hacia MucSwampy's, dejé mi globo atado a la verja. En el restaurante, me dieron otro globo en el exterior, con el que entré dentro. Allí, me puse discretamente el disfraz en los servicios y así pude pasar las escaleras. Arriba, estaba el viejo Swampling, amigo de anteriores aventuras, antes asqueroso ser del pantano y ahora asqueroso ser capitalista. De todos modos, algo le fallaba y era el barro aquel que hacía tan famosos sus productos. Yo me arriesgué a ayudarle y él me entregó un cubo.

Regresé a la calle de los comerciantes, donde dejé otro globo en la verja. Bajé a la tienda de animales y vi que allí hacían todo tipo de experimentos. Salió un tipo de pinta... curiosa, y me comenzó a dar una charla que me hacía bostezar cada dos por tres. Harto de oírle, me puse a jugar con su aparato cuando se marchó. Primero, cogí la tortuga, con los guantes pues soltaba descargas eléctricas, y la deposité en un recipiente a la derecha. Empujé la palanca hacia la izquierda y encendí la máquina. Acto seguido, dejé la tortuga en el otro recipiente cercano y puse las luciérnagas en el único que no había sido ocupado. Después, giré la palanca hacia la derecha y encendí la máquina. Terminado, el tipo que antes me habló, salió de la nada y me dio una luciérnagas que si que brillaban. Fui a las alcantarillas y vi como el agua había subido tanto que se había llevado a la araña, quizás gracias a la danza de la lluvia de Um Bongo. En cualquier caso, enganché la cuerda para subir y, al otro lado, cogí algo de barro con el cubo y un pez con la caña de pescar, algo más a la izquierda del lugar. Le entregué el cubo de barro a Swampling, quien me dio su estofado especial. Era tan asqueroso como su dueño y como la última vez que me lo hizo tragar. De todos modos, pareció ser que el vendedor de artículos de broma no le hacía ningún desprecio, tanto fue que me dio su bomba fétida.

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Solución realizada por SkaZZ el 15 de noviembre para Zonadictos. Es que me aburría, así que me puse a jugar al Simon the Sorcerer 2 con voces y aquí estoy, haciendo esta guía. Cosas de la vida, ¿no?