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Análisis de Hitman: Contracts para PC - Ludoskopos
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Redactado por SodLogan el viernes, 20 de agosto de 2004

Hitman: Contracts
  • Fecha de salida: Abril de 2004
  • Desarrollador: IO Interactive
  • Distribuidor: Eidos Interactive
  • Plataforma: PC
  • Género: Acción
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

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Primero fue Hitman: Codename 47, un entretenido y original juego de acción con algunos defectos que empobrecían un poco el aún así estupendo acabado final. Luego vino el impecable y casi perfecto Hitman 2: Silent Assassin, la culminación de la saga y uno de los mejores juegos de acción disponibles. Ahora llega este Hitman: Contracts, tercer capítulo del asesino del código de barras que, por desgracia y como probablemente se podía esperar, no consigue igualar a ese prácticamente insuperable Hitman 2: Silent Assassin –pocos juegos pueden, el listón estaba muy alto- pero por lo menos nos ofrece más diversión y misiones para el Agente 47, aunque con demasiado parecido a la primera parte...

HISTORIA

En mitad de una misión en París, 47 es detectado y herido de gravedad en el estómago, viéndose obligado a huir hasta un viejo y derruido hotel para reponerse. Mientras agoniza, empezará a recordar cosas de su pasado y misiones realizadas hace tiempo. Es en estas misiones, que realmente ya han ocurrido, donde nosotros manejaremos al asesino.
Y así es como se desarrolla todo el juego, con el único enlace entre misión y misión –salvo en Hong Kong- de 47 apunto de morir en el hotel y los flashbacks que van apareciendo. Una pena que la "historia" del juego se haya visto reducida a esto, ya que en anteriores capítulos las misiones tenían una auténtica razón de ser y estaban justificadas, además de estar más relacionadas entre sí.

VOLVIENDO AL PASADO

A estas alturas, suponemos que no hace falta explicar en qué consiste la saga Hitman pero haremos un breve resumen.
Encarnamos al Agente 47, asesino a sueldo que debe ir cumpliendo las peligrosas misiones que le van encomendando, siempre en territorio infestado de enemigos, por lo que el sigilo será el mejor método para avanzar. Aún así, tenemos un amplio arsenal por si queremos montar lío, pero la verdadera esencia del juego es pasar desapercibidos matando a cuanta menos gente mejor –salvo al objetivo-, para poder conseguir el mayor rango de todos, el rango de Asesino Silencioso, por el que nos irán recompensando con nuevo armamento. Por desgracia, este sistema de armas está peor implementado que en Hitman 2, porque ahora cuando consigamos un arma nueva no podremos utilizarla hasta que completemos todo el juego... es decir, si por ejemplo en una rejugada conseguimos una pistola nueva en la primera misión del juego, debemos completar todo el juego de nuevo desde ahí para poder utilizarla en las otras misiones.

Un cambio muy importante que hay en Contracts es la ambientación. Despedios de esos diurnos y alegres niveles, porque aquí ya no existen. Todo el juego está sumido en la oscuridad y en la lluvia, con un ambiente tremendamente macabro en varias misiones –por ejemplo, hay un nivel que transcurre en un matadero de vacas, con los pobres animales colgando medio mutilados por cada rincón, y todo lleno de sangre...-. Esto de bañar todo el juego en tinieblas se ha conseguido de una manera espectacular, y es increíble el ambiente de algunas zonas. Sin embargo, después de estar toda la partida a oscuras y con lluvia, uno puede acabar cansándose un poco de tanta tiniebla y agua cayendo. Algún nivel que transcurriera de día no hubiera estado mal aunque, si se piensa bien, desentonaría demasiado con el look que se le ha pretendido dar a este nuevo capítulo.

En esta ocasión, el número de misiones se ha visto reducido prácticamente a la mitad respecto a la segunda parte, pero eso no es lo más grave... el problema es que de esa mitad, la mitad son misiones totalmente cogidas de Hitman: Codename 47. Sí señor, por difícil que sea de creer, tendremos que volver a hacer misiones ya realizadas en la primera parte, concretamente toda la parte de Hong Kong, el hotel de Budapest y el asesinato de Boris. Por lo menos han sido retocadas y adaptadas para este nuevo Hitman: se han modificado los niveles manteniendo el mismo desarrollo y situaciones que tenían originalmente, pero sumiéndolos en tinieblas y haciéndolo todo más grandioso, aunque también menos claro, y nos referimos a claridad a la hora de cumplir los objetivos. Todo está más escondido y menos definido, así que los que no jugaron a la primera parte puede que tengan problemas. Lo extraño es que vivamos las mismas misiones, asesinando a las mismas personas que en Codename 47, pero en escenarios con detalles muy distintos... podría suponerse que así es como 47 las recuerda en ese momento de sufrimiento, pero no deja de ser extraño...

Aunque el resultado no es malo y las misiones tienen cambiadas suficientes cosas para que no parezca un corta y pega, este hecho da a suponer que no se han comido mucho la cabeza a la hora de diseñar nuevos objetivos, escenarios y situaciones.
En definitiva, Hitman: Contracts da una nueva y muy siniestra, aunque un poco repetitiva, ambientación a la saga. Por lo demás, los objetivos siguen en la tónica de siempre, y para colmo la mitad de los niveles son cogidos del primer juego... no es muy original que digamos.

GRÁFICOS

Gráficamente, el juego se parece, y mucho, a Hitman 2. Personajes y escenarios muy sólidos y detallados, aunque en esta ocasión más oscuros y macabros. Todos los personajes se mueven con la increíble suavidad que caracteriza a la serie desde Silent Assassin, y podremos apreciar geniales efectos de nieve, lluvia y sombras.
Los escenarios están tan bien diseñados como en el resto de la saga pero, al ser ahora tan oscuros, el mapa se hará imprescindible para orientarse por los muchos caminos que podremos tomar para resolver cada situación. No se ha escatimado en detalles para cada localización, así que podemos ver como el salón de baile del matadero está a rebosar de gente, humo y luces, cómo los pasillos están llenos de parejas besándose o como los moteros llenan un bar para hartarse de bebidas. La inmersión es espectacular y todo tiene una increíble sensación de estar vivo.

La física de los cuerpos sigue tan sublime como siempre: las víctimas de nuestros disparos reaccionan de forma distinta según dónde y cómo les demos, y caerán adaptándose totalmente a la superficie donde lo hagan. Al arrastrar los cadáveres también podremos ver como se enganchan en puertas, mesas y demás. Perfecto, como siempre.

MÚSICA Y FX

Al igual que en Hitman 2, la música es una maravilla y esta vez se han decantado, lógicamente, por temas oscuros y siniestros. Sin embargo, aunque parezca difícil, los momentos musicales están aún más conseguidos, y un ejemplo sería en la misión del hotel, cuando conseguimos nuestro objetivo y debemos largarnos de allí, la tranquila música que nos estaba acompañando hasta entonces pasa a ser una música rápida e impaciente, una música que literalmente nos mete prisa por huir de ese lugar. La música nos avisa de que nos pueden detectar en cualquier momento... y así durante todo el juego. Apartado fantástico.

Los efectos sonoros siguen, eso sí, como ya se conocían. Impactantes y muy realistas, las armas suenan acorde con su potencia y con una gran contundencia, un lujo en los grandes tiroteos que se pueden montar. Y bueno, luego están los "otros" sonidos, como las puertas abriéndose, cristales rotos, balas impactando con paredes, coches derrapando y rompiendo puertas... al igual que la música, todo está realmente genial. Muy, pero que muy, conseguido.

JUGABILIDAD

Poco o nada ha cambiado respecto a los anteriores Hitman. El control es calcado de la segunda parte, lo que significa que es comodísimo y eficaz. Manejamos a 47 con las teclas W, A, S y D, y movemos la cámara con el ratón. Para acciones puntuales, como trepar por escaleras o escalar ventanas, se nos avisará en pantalla, y con pulsar la tecla E, 47 lo hará automáticamente. Por último, con el botón derecho del ratón accederemos al inventario. Éste último ha cambiado su diseño respecto a Silent Assassin, lo que no tiene por qué ser malo de por sí, pero se ha optado por un inventario "ruleta", como en el clásico Tomb Raider. Un inventario más lento, ya que ahora no podremos saber con claridad donde está el utensilio que buscamos, obligándonos a veces a dar la vuelta por todos los objetos hasta encontrar el que queremos. Aún así, un problema poco importante, sobre todo porque no es un juego en el que haya que estar accediendo al inventario con mucha frecuencia.
En definitiva, prácticamente calcado de la anterior entrega e igual de eficaz, lógicamente, pero se siguen echando en falta los cada vez más necesarios movimientos de infiltración "serios".

DURACIÓN Y DIFICULTAD

Comparándolo, como se viene haciendo todo el análisis, con sus antecesores, sin duda es un juego mucho más fácil y mucho más corto, sobre todo para los que ya jugaron a Codename 47 en su momento, porque la mitad de las misiones son las mismas... aún así, están bien ajustadas junto a los diferentes niveles de dificultad, así que si elegimos nivel fácil, el juego realmente será fácil, algo que no se podía decir de la primera parte, cosa que sin duda será de agradecer para los recién iniciados. Se ha optado por darle algo más de tranquilidad al jugador y se han hecho los disfraces más efectivos y realistas –ya no nos descubren tanto aunque vayamos disfrazados, pero hay que tener cuidado igualmente- además de que ahora podemos correr libremente con ellos que no llamaremos tanto la atención –algo que ya ocurría así en Codename 47 y que se modificó en Silent Assassin-.
En definitiva, se ha simplificado un poco la cosa y se ha dado algo más de comodidad al jugador para que no esté continuamente con la sensación de estar apunto de ser descubierto en cualquier momento, sobre todo con los disfraces. Lo que más se le podría criticar es que el número de misiones es mucho menor de lo que cabría esperar, sobre todo después de la enorme cantidad de niveles que ya habíamos disfrutado anteriormente, por lo que Hitman: Contracts puede saber a poco para algunos jugones. Por supuesto, siempre queda la opción de pasarlo en dificultades mayores, mejores rangos o conseguir todas las armas, pero se sigue echando de menos una mayor profundidad en las misiones.

CONCLUSIÓN

Hitman: Contracts se podría prácticamente considerar una expansión de Hitman 2: Silent Assassin. No hay ninguna novedad destacable, pero sin duda es un gran entretenimiento para los que se quedaron con más ganas después del último juego del señor 47.