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Análisis de Full Throttle para PC - Ludoskopos
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Redactado por SodLogan el viernes, 30 de enero de 2004

Full Throttle
  • Fecha de salida: Mayo de 1995
  • Desarrollador: LucasArts
  • Distribuidor: LucasArts
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Inglés

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Full Throttle vio la luz en 1995. Fue un cambio en el estilo de las clásicas aventuras de LucasArts. Se ambientó en esta ocasión en un futuro más o menos próximo y, además, presentaba unas cuantas escenas de acción. Un gran juego, sin duda.

LA HISTORIA

En Full Throttle nos trasladamos a un futuro imaginario, no muy lejano, en el que la única ley es la de la carretera, las ciudades están separadas por interminables y rectas carreteras en el más pleno desierto y las bandas de motoristas son los verdaderos dueños de las calles, un futuro en el que encarnamos a un tipo llamado Ben.

Ben es el líder de los Polecats, una banda de motoristas. Los Polecats no están pasando buenos tiempos y sus fondos están prácticamente agotados, necesitan conseguir dinero de cualquier modo. Un día, Adrian Ripburger –socio de Malcolm Corley, director de la Corley Motors, único fabricante de motos del país- les ofrece a los Polecats una importante suma de dinero a cambio de hacer de escoltas para Malcolm en una importante junta de accionistas. Ben decide no aceptar el trato ya que los Polecats no son matones de alquiler.
Sin embargo, Ripburger decide tenderles una trampa a los moteros: golpea a Ben, lo encierra en un contenedor y les dice al resto de la banda que su líder se ha adelantado a explorar la ruta para que les acompañe.

No se sabe exactamente qué, pero Ripburger está tramando algo y su banda está en problemas, así que debe ir tras ellos y averiguar qué demonios está pasando antes de que sea demasiado tarde.

GRÁFICOS

El juego goza de unos gráficos a modo de dibujos animados sobresalientes, geniales para esa época.
Los personajes tienen una calidad realmente buena –aunque no hay muchos- y tienen unas animaciones muy correctas, la única pega que se les podría poner es que están un poco pixelados, pero aún así son una maravilla.

En Full Throttle no visitaremos muchos escenarios, pero sí muy variados, desde un pueblo medio-construido con chatarra, un estadio de competiciones o incluso un bar de carretera, perfectamente hechos y representados, con todo lujo de detalles y un montón de objetos con los que interactuar –aunque no sea necesario observarlos para terminar la aventura- para alargar un poquito la corta duración del juego.

También podremos ver algunas animaciones 3D –como en los coches, por ejemplo- que han sido integradas a la perfección con el look de dibujos del juego, por lo que este aspecto no admite quejas importantes.

MÚSICA Y FX

En el apartado sonoro, podremos disfrutar de unas espectaculares músicas que nos acompañarán por todo el juego que se acoplan totalmente a cada momento –destacar el tema de la intro- y que muy probablemente lleguemos a tararear algún día –como pasa en muchas aventuras de LucasArts-.

Los efectos sonoros son una maravilla, como los ruidos de las motos arrancando a toda velocidad y arrasando todo a su paso, las explosiones, disparos y colisiones... todo perfectamente realizado para que la inmersión en el juego sea total.

Pese a estar totalmente traducido –y con una muy buena calidad, por cierto- al castellano, tendremos que oír las voces originales en inglés. Por suerte, el doblaje original es una verdadera maravilla –un diez para la voz de Ben- y cada voz va perfectamente con cada personaje, así que no habrá razones extras para quejarse de la falta del doblaje a nuestro idioma.

INTERFAZ

Utilizaremos una interfaz muy similar a la que se usó posteriormente en The Curse of Monkey Island. Manejamos a Ben utilizando el ratón para llevarlo de un lado a otro y abrimos el inventario con el tabulador.
Cuando pasamos el cursor del ratón por encima de un punto caliente aparecerá una marca en el cursor para indicarnos que estamos ante un punto interactivo, si mantenemos pulsado el botón izquierdo del ratón sobre ese objeto aparecerá un menú donde elegir la acción a realizar sobre él: acciones con las manos, con los pies, con la boca o examinar, son las que se pueden escoger.
El único inconveniente del sistema es que el botón de examinar está demasiado "inaccesible", es decir, examinar es lo que más se suele hacer en una aventura y el botón de examinar está demasiado arriba del menú de acciones, pero en absoluto es algo que impida jugar o que moleste, simplemente que podría haber sido un poquillo más cómodo.

Durante el juego deberemos pasar una secuencia de peleas en moto, que quizás a los más puristas no les guste nada, pero son bastante entretenidas y fáciles de realizar, es una advertencia para los que odien las escenas de acción en una aventura. Para todos los demás, es una escena muy entretenida y un divertido reto.

DURACIÓN Y DIFICULTAD

El apartado más flojo del juego y que más empobrece el resultado. El juego dura poquísimo, se puede terminar en dos o tres días sin necesidad de estar jugando las veinticuatro horas o ir con prisas, así que la duración es extremadamente baja –aunque luego es divertido volver a jugarlo-. Así que si buscas un juego que dure de verdad, es probable que Full Throttle te decepcione en este aspecto.

Full Throttle nos ofrece unos puzzles bastante divertidos y lógicos pero, por desgracia, demasiado sencillos. La mayoría se pueden resolver sin apenas complicaciones y sin pararnos a pensar mucho. Esto tampoco estaría mal si la aventura fuera más larga, pero durando tan poco y con puzzles tan sencillos...
La mayoría son como los puzzles facilones que tenemos al principio de otras aventuras gráficas y es que ése es el problema de Full Throttle, que es como si no terminara de empezar que ya acaba...

CONCLUSIÓN

En conclusión, Full Throttle es una aventura muy divertida, con una historia que, pese a no ser el colmo de la originalidad, ha sido puesta en escena de manera soberbia, unos diálogos muy entretenidos y un aspecto técnico sobresaliente. Su única pega es la cortísima duración que hace que en un par de días hayamos fusilado el juego. Es muy divertido mientras dura, el problema es que casi no dura...