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Análisis de Commandos: Mas Alla del Deber para PC - Ludoskopos
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Redactado por SodLogan el lunes, 5 de enero de 2004

Commandos: Mas Alla del Deber
  • Fecha de salida: Julio de 1999
  • Desarrollador: Pyro Studios
  • Distribuidor: Proein
  • Plataforma: PC
  • Género: Estrategia
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

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Tras el exitazo que supuso Commandos: Behind Enemy Lines, Pyro Studios decidió sacar una expansión: Commandos: Más Allá del Deber, ofreciendo a los fans de la primera parte ocho misiones más, un nuevo miembro en el grupo, más diversión y, sobre todo, mucha dificultad.

¿DE QUÉ VA ÉSTO?

Para el que no lo sepa, Commandos es un juego de estrategia en el que debemos dirigir y guiar a un grupo de soldados –un boina verde, un marine, un artificiero, un conductor, un espía, un francotirador y, como novedad de esta expansión, una agente llamada Natasha- elegidos para encargarse de las más peligrosas incursiones en el mismo corazón del territorio alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Debido al gran "valor" que tiene cada uno de estos soldados, es imprescindible que todos ellos sobrevivan en estas misiones, por lo que debemos emplearnos a fondo y evitar ser descubiertos por el enemigo. Sí, así es, Commandos no es un juego de disparos o de enfrentarse a ejércitos. Utilizando un escaso número de hombres y estando en un territorio plagado de enemigos debemos cumplir una serie de misiones –robar objetos, destruir edificios o estructuras, secuestrar a alguien...- sacando medios de donde sea posible, aprovechando el sigilo y la forma del terreno para ocultarnos –árboles, edificios, rocas...- ya que, como se puede imaginar, un enfrentamiento directo con el enemigo es el equivalente a un suicidio...

JUGABILIDAD

Una de las cosas más echadas en falta en Commandos eran más acciones para cada personaje, ya que cada uno de nuestros soldados disponía de un par de movimientos nada más y había acciones que todos los comandos deberían haber podido realizar, como arrastrar un muerto, golpear al enemigo... Todo esto se ha intentado arreglar en esta expansión, proporcionando a cada comando muchas más acciones que realizar, lo que da mucha más variedad al juego y caracteriza muchísimo mejor a cada uno de nuestros soldados.

Aparte de estas "acciones", ahora nuestros comandos pueden lanzar paquetes de cigarrillos, para que los soldados alemanes vayan a recogerlos y, de este modo, distraerlos, arrojar piedras para atraer al enemigo o, la más destacable de todas, ahora podemos tomar un enemigo como rehén y obligarle a conducir vehículos o distraer a los demás enemigos, pero vayamos por partes.

La forma de controlar a los comandos es realmente sencilla. Cuando seleccionamos uno de nuestros soldados, aparecerá un menú –representado con una mochila- en la parte inferior derecha de la pantalla en el que salen todas las acciones –representadas con un icono, por ejemplo un puño para dar puñetazos y unas esposas para esposar al enemigo- que puede realizar ese comando. Haciendo clic sobre ellas el cursor del ratón cogerá la forma del icono que hemos seleccionado y ahora debemos elegir sobre qué punto realizar esta acción –por ejemplo, si queremos dar un puñetazo a un enemigo debemos seleccionar primero el icono del puño y luego hacer clic con él sobre el enemigo al que queremos golpear-. Un sistema un poco "extraño" al principio pero una vez se le ha cogido el truco resulta increíblemente intuitivo y eficaz. Sin embargo, y para las ocasiones que requieran más velocidad, cada acción tiene asignada una tecla del teclado, por lo que si queremos que alguno de nuestros comandos realice varias acciones rápidamente no habrá inconveniente alguno.

Este sistema de control, de cualquier forma, es exactamente igual al de la primera parte, pero incluye varias novedades: se les han añadido varias acciones a cada uno de nuestros soldados. Por ejemplo, en la primera parte, Jack, el Boina Verde, sólo podía deshacerse de un enemigo con una puñalada, ahora puede utilizar sus puños para noquear a los soldados NAZIS, lo que nos permitirá, tras esposarlos, –acción añadida también en esta expansión, por cierto, ya que en el Commandos original como la única forma de deshacerse de los enemigos era matándolos, era ridículo tener esposas- tomarlo como rehén para que conduzca un vehículo por nosotros o para que distraiga a otros enemigos. El conductor, también por ejemplo, ahora cuenta con un potente rifle y con una porra para neutralizar a los miembros del ejército alemán y, algo destacable, el espía ahora también puede robarle el uniforme a los soldados enemigos, ya no sólo necesita encontrarlo suelto en el escenario. También vale la pena destacar que ahora podemos meter a nuestros comandos en los edificios del escenario para esconderlos, aunque sólo para eso ya que no podemos recorrer los interiores.

Como se puede apreciar, son muchas las acciones añadidas –y aquí no están listadas todas- que globalizan mucho más, aunque ni de lejos igual que lo que se ha conseguido en Commandos 2, y hace que el juego sea mucho más real ahora, ya que eso de que sólo se pudiera eliminar al enemigo con una puñalada o con un disparo era menos realista que poder utilizar diferentes métodos para quitárnoslos de encima. Sin embargo, sigue siendo bastante ridículo que sólo el marine pueda darse una zambullida –aunque no puedan usar instrumentos marinos o mantenerse bajo el agua mucho tiempo, los otros comandos deberían saber nadar- o que sólo el conductor sea capaz de conducir un coche –está bien que los otros comandos no puedan manejar tanques y vehículos "complicados" pero tendrían que poder manejar un coche normal y corriente-. De todos modos, estos son pequeños detalles que no empañan en absoluto el magnífico realismo y la fantástica jugabilidad de las que goza Commandos: Más Allá del Deber.

GRÁFICOS

Los gráficos son exactamente iguales a los de la primera parte. El juego disfruta de unos maravillosos escenarios ambientados en diversos lugares, como el canal de la Mancha, un aeródromo o una estación de trenes, todos caracterizados a la perfección y con una calidad deslumbrante. Respecto a los personajes, tienen también una calidad alucinante y se integran a la perfección con los escenarios, pero por desgracia andan muy escasos de animaciones –aunque claro, si tenemos que realizar varias acciones seguidas rapidísimo para que no nos descubra el enemigo, es mejor eso que estar perdiendo tiempo en ver como nuestros hombres realizan todas las acciones al detalle-.

MÚSICA Y FX

Respecto al apartado sonoro, los comandos tienen exactamente las mismas voces que en la primera parte y el narrador que nos pone al corriente al principio de cada misión también, por lo que apenas oigamos a nuestros hombres hablar los identificaremos perfectamente. Ahora, por fin, las misiones irán acompañadas con música, que quita esa sensación de vacío de la primera parte, aunque cuando uno se mete a fondo en una de las misiones del juego, es difícil estar atento a la música...
Los efectos han sido ligeramente mejorados y los disparos y demás sonarán ahora mejor, lo que también se agradece bastante.

DIFICULTAD Y DURACIÓN

El juego es difícil, muy difícil... realmente difícil. Los escenarios están plagados de enemigos bloqueando todos los caminos, los objetivos son difíciles y siempre nuestros soldados tienen una gran desventaja, sin embargo, se puede completar –vaya si no se pudiera...- con esfuerzo, perseverancia y mucha atención a todo lo que sucede. Sin embargo, es curioso como la primera misión es una de las más difíciles de todas y luego se va poniendo un poco más razonable –eso sin contar la misión de la estación de trenes, claro...-.
Lo interesante de esta expansión es que, echando un vistazo por encima del campo de "combate" antes de empezar la misión, realmente da la sensación de que el objetivo que nos han dado es imposible de completar, que el enemigo no tiene ningún punto débil por el que entrar, pero una vez nos metemos de lleno en la misión iremos viendo que no era TAN imposible como parecía y que hay maneras de ir avanzando poco a poco.

La duración del juego va acorde con su dificultad. Son "tan solo" ocho misiones, pero tan intensas y difíciles que equivalen a bastantes más. Fácilmente podemos pasar varios días con alguna de ellas rompiéndonos el coco para encontrar alguna forma de ir avanzando. Aún así, remarcar que la satisfacción que se siente al haber conseguido neutralizar a ese soldado que se resistía o de haber conseguido llegar a tal sitio en principio imposible, es realmente difícil de superar...

CONCLUSIÓN

Si tras terminar el primer Commandos te quedaste con ganas de más, quieres seguir poniendo a prueba tu ingenio y reflejos o simplemente quieres volver a pasártelo tan condenadamente bien como con Behind Enemy Lines, no puedes perderte Commandos: Más Allá del Deber, ya que coge las mismas pautas que la primera parte y le añade varios detalles interesantes que dan aún más realismo y variedad al juego. Eso sí, si quieres un juego fácil o no tienes paciencia, olvídate de éste.