Octava Profecía
Al hombre lobo asesino hallará y matará, y en premio una bolsa de plata obtendrá.
Regresé al otro pueblo, donde pedí unas balas de plata al orfebre. Las encajé en mi pistola, y comencé a cavilar sobre quién podría ser el hombre lobo. De repente, me acordé de las ratas que cocinaba Silvia, en la granja... fui a verla y la dijé licantropo, con lo cual ella se transformó. Rápidamente, saqué mi arma y la disparé. Acabé con ella y se lo comuniqué a su afligido marido Boris. Acto seguido, recibí la recompensa del gobernador.
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Otra solución redactada por ese tipo kickeador llamado SkaZZ, que ha culminado esta solución después de mucho tiempo de juego. Entre juego y juego, echaba una partida a este.
Documento escrito en vampírico HTML el 5 de julio del 2001.
Versión HTML para Zonadictos el 15 de noviembre del 2001.