Parte IV: El Camarero, los Ladrones, su Tía, y su Amado
PERO COMO SIEMPRE, los elementos no están a favor de Guybrush y, tras una terrible tormenta, son enviados de golpe a la Isla Blood, donde se rompe el barco y Elaine sale por los aires.
Tras poner pies en tierra, Guybrush se entera de la posición de Elaine que, como consecuencia de la sacudida, ha sido enviado a unos árboles en un claro. Además, la tripulación de Guybrush deserta y decide dejar la vida pirata. No se podía haber empezado peor, pero, por lo menos, Guybrush ya está en la Isla Blood. Lo primero que hace Guybrush, es encontrar a su amada Elaine en un claro del bosque. Por mucho que intenta sacarle el anillo de diamantes, no puede conseguirlo.
Al intentar volver al naufragio y esperar que su tripulación cambie de idea, Guybrush recoge una botella que abre con la boca. Resulta ser un jabón de afeitar. Al abrirla, Guybrush recoge el corcho de la botella. Además, se fija en una loción de manos grasienta y resbaladiza que, al intentar coger es detenido por Haggis. Éste sólo la cambiará si le trae algo con que pegar la madera puesto que no hay alquitrán.
El primer instinto de Guybrush es ir a algúna casa u hotel donde enterarse de todo respecto a la Isla Blood. Tras esos pensamientos, Guybrush se dirige a un hotel, el Hotel de los Sopabuena. Pero el camarero sufre una gran resaca y, para hablar con él, Guybrush debe hacerle una bebida que se la quite. Antes de irse, Guybrush recoge el libro de recetas, un cojín y unos folletos del expositor que hablan del Big Whoop. Tras recogerlos, Guybrush se fija en la adivina Madame Xima y habla con ella. Tras pedirle cinco veces que le lea las cartas del tarot y, una tras otra, sacar cinco veces la carta de... ¡MUERTE!, Guybrush recoge estas cinco cartas. Tras esto, Guybrush se lee el libro de recetas para la resaca del camarero. Según el libro de recetas, para curar la resaca se necesita: un (1) huevo, pimienta y pelo del perro que te mordió. Tras esto, Guybrush se dirige a una antigua línea de ferry y pone el cojín sobre las rocas. Luego, menea el árbol de caucho que deja caer un huevo que éste recoge. Más tarde, Guybrush se dirige al viejo molino y recoge pimienta. Por último, en el cementerio, Guybrush encontrará un perro. Al darle una galleta, el perro le muerde y Guybrush coge un poco de pelo del animal. De vuelta al hotel, Guybrush le da los ingredientes (el huevo, la pimienta y el pelo del perro que le mordió) al camarero que, tras hacerse la bebida, se recupera.
Tras la recuperación instantánea del camarero, Guybrush le hace una serie de preguntas sobre un anillo de diamantes que, al parecer, lo tiene una tía de su familia. Después de la conversación, Guybrush recibe la bebida contra la resaca y coge el tarro de las monedas. Además, con tanta agitación del naufragio, Guybrush pide una de esas bebidas con sombrilla y recibe un paraguas y una bebida. Por el momento, Guybrush deja la bebida y se dirige al cementerio, donde recoge un cincel y un martillo. Ya, Guybrush se dirige al hotel y usa la bebida contra resacas con la bebida de la barra. No te preocupes, en los juegos de LucasArtsTM no se puede morir. Guybrush sufre un coma etílico. Tras abrir la caja del ataúd y oír extraños ruidos, Guybrush recoge los clavos de su ataúd y abre el ataúd del medio. En este ataúd, resulta estar Stan donde en Monkey Island II: LeChucks Revenge fue encerrado por Guybrush. Pero este no está furioso con Guybrush, sino agradecido puesto que ha podido pensar y ha decidido hacer pólizas de seguros. Además, de éste recibe una tarjeta barnizada. Guybrush vuelve a probar lo del coma etílico de nuevo para ir a la cripta de los Sopabuena, pero es enviado a la de Stan, donde se hace una póliza de seguros. Al enterarse de que para ir a esa cripta debe convertirse en un Sopabuena, Guybrush decide escoger un nombre e identificarse con uno de ellos. Para recoger más información, Guybrush sube arriba y abre la primera habitación. Al ver un clavo suelto, lo golpea con el mazo. Pero de la fuerza, el cuadro se cae y recoge el retrato y el clavo. Lo corta con las tijeras y coloca el retrato sin la cara en la puerta y, dentro de la habitación, mira por la portilla. Parece ser que el camarero ha subido a ver la representación familiar y coge el careto de Guybrush como un familiar suyo. Después, Guybrush habla con el camarero y parece reconocerle, pero al preguntarle por la historia de la familia, éste falla y todavía no puede ser enterrado en la cripta de los Sopabuena. Guybrush decide mirar en la otra habitación que está cerrada, pero con la tarjeta de Stan, consigue abrirla sin dificultades. Dentro, hay una cama empotrada que, al abrirla, Guybrush la sujeta con los clavos del ataúd y del retrato. Guybrush recoge entonces el libro familiar de los Sopabuena y, hablando con el camarero, consigue que lo agregue a la familia Sopabuena y, tras recibir un coma etílico, es enterrado en la cripta de los Sopabuena. Tras abrir la tapa, Guybrush conversa con la tía del camarero que le confiesa que, su amado, con el que se iba a casar, era el pirata LeChuck y que él robó el diamante del anillo de compromiso de su familia y se lo vendió a unos contrabandistas de la Isla Skull. Pero su amor siempre ha sido por otro hombre que desapareció en el hotel de los Sopabuena. Al ir a la cripta contigua, Guybrush coge la palanca y, tras el susto que le propicia Murray, la calavera, decide llevarse a éste también. Tras un intento desesperado de convencer al sepulturero Mort, Guybrush decide asustarlo. Guybrush coloca pegamento en el brazo del esqueleto y, por la grieta, recoge la linterna de Mort. Colocando la linterna en la tapa y usando a Murray varias veces, el sepulturero saldrá huyendo de terror y abrirá la cripta. Ya en el hotel, Guybrush se dirige a la puerta del fondo y, allí, corta un trozo de queso con el cincel, recoge su certificado de defunción y el imán de la nevera. Arriba, abre las tablas con la palanca y hace lo mismo con la cama y, el cadáver, sale volando hacia la cripta de los Sopabuena. Los muertos reciben su premio y por fin descansan en paz. En la desaparición, dejan caer una parte del anillo que Guybrush recoge.
En la cripta de Stan, Guybrush consigue mucho dinero con el certificado de defunción. Pero para llegar a la Isla Skull, primero debe arreglar el faro y necesita dos cosas: luz y un espejo. El espejo está en el hotel y lo quita. Pone en su lugar la cara del retrato para que el camarero no se de cuenta. Para la luz, Guybrush se dirige a unas luces extrañas que resulta ser un poblado. Allí, vive nuestro amigo Caralimón que no nos deja pasar arriba. En el poblado, Guybrush recoge una jarra de medidas, una barrena y un gran bloque de tofú. Con la barrena y el bloque de tofú, Guybrush hace una máscara que se pone y sube al volcán. Tras el sacrificio, Guybrush decide tirar también algo de queso. Esto provoca la gran erupción del volcán. Cuando tiene un momento, después de la gran erupción, Guybrush hace unos agujeros a la tapa del frasco y se dirige al viejo molino. La puerta está cerrada, pero con la sombrilla, se engancha al aspa del molino y consigue subir. Con el frasco, echa algo de esa agua azucarada y rellena la taza de medidas. En el claro donde está Elaine, coloca el frasco en el tocón y recoge algunas luciérnagas que atrapa con la tapa agujereada (para que puedan respirar y alumbrar sin problemas). Esto hace funcional el faro y Guybrush se dirige a la estación del ferry. Allí, está el Galés Volador. Pero éste necesita una brújula para poder ir a la Isla Skull. Guybrush, gracias a la enciclopedia, confecciona una brújula con el corcho, el alfiler, el imán y la taza de medidas. Al llegar a la Isla Skull, Guybrush decide bajar por el método de un pirata poco hábil. En plena caída, Guybrush consigue abrir la sombrilla a tiempo. En la guarida de los contrabandistas: el Rey André y Cruff, Guybrush decide jugarse el diamante a las cartas. El tarot le beneficia y usa las cinco cartas en el póker. Pero el Rey André y Cruff no se conforman a perder y Guybrush debe usar la fuerza. Gracias al viento y a la oscuridad, Guybrush consigue burlar a los contrabandistas con el diamante; pero antes de salir de la Isla Skull se cobra una venganza personal.
Antes de ir a su amada, debe cumplir la promesa con Haggis y, como la barbacoa está encendida con la lava del volcán, echa el resto del queso en la olla y, cuando se funde, se la lleva a Haggis que le da la loción para las manos. Tras conseguir la loción para las manos, Guybrush se la aplica a su amada en el dedo y conforma el nuevo anillo de diamantes. Tras el agradecimiento de Elaine y, cuando estaban justo al final de la aventura, LeChuck encuentra a los dos y envía a sus hombres muertos vivientes, que los capturan y llegan al siguiente capítulo.
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Otra SoLuCióN redactada por Skazz o Rincewind (conocido así en el IRC). Ha sido difícil, aunque no tanto en comparación con la segunda entrega de esta famosa saga. Este documento ha sido redactado en 1998, pero mejorado el 3 de febrero de 1999.
Versión HTML el 1 de febrero del 2000.