Los Culpables
Llegamos al planeta y, tras ponernos en órbita, decidí ir a la superficie para investigar el origen de los mutantes pukoides. Pero el teletransportador se averió y mi cuerpo obtuvo la cabeza de una mosca, y mi cabeza el cuerpo de ella. Fui hasta unas rocas y entré por una abertura, por la cual, pasando por algunos puntos, se abrían ciertos cerrojos. Me di cuenta fácilmente que la llave que tenía que entrar tenía forma de X. Así, continué y entré en una especie de laboratorio. Así pues, con mi nuevo aspecto, asalté una computadora en la que descubrí que Quirk recibía sobornos de Genetix por cerrar la boca y hacer la vista gorda; de que mi cuerpo estaba en un contenedor y Cliff junto con W-D40 habían llegado; y que los mutantes no soportaban una temperatura inferior a 200 grados centígrados.
Con toda esta información fui al intercomunicador, pero no tenía el peso para encenderlo. Sin embargo, pude observar como una voraz rana intentaba comerme. Por lo tanto, el plan era claro: hacer que la rana saltase encima del intercomunicador. ¿Y el cebo? Pues yo, que seguro que estaría delicioso. La rana nunca lo comprobó, aunque encendió el intercomunicador. Pude conectar con Flo y convencerla de mi aspecto. Avisó a Cliff y a W-D40, con los cuales fui a hablar yo después, llevando a Cliff hacia mi cuerpo.
Recuperé mi forma y W-D40 regresó con mi intercomunicador. Recuperado al cien por cien, y con ayuda de unas tenazas y la tarjeta del comerciante, me hice una tarjeta con X. Gracias a la tarjeta entré en el laboratorio y me hice, dentro, con unas bombonas de nitrógeno líquido, las cuales entregué a la tripulación.
Ya en la EUREKA, Spike se mostraba nervioso y saltó de su frasco para enseñarnos un método para salvar a Beatriz. Era el mismo que usaron conmigo cuando era una mosca. Tras descongelar a la embajadora siguiendo las instrucciones, la deposité en el teletransportador y, una vez recuperada, la puse de nuevo en la cámara para su relax. Después hablé con W-D40 en busca de consejos, y sólo hubo uno muy claro: algo con que ocultarnos.
Regresamos a Kiz Urazgubi, donde Cliff se introdujo en mi expedición. Tropecé con algo invisible, y deducí que cerca tenía que estar la nave. Cliff tenía grandes problemas, así que se quedó. Luego, usé el aparato que me dio de la androide abriendo su nave, y en su interior manipulé un panel. Pero al accionarlo, se activó un contador de autodestrucción. Quitando pestillos y algunos cerrojos, me hice con el aparato de camuflaje y salí echando leches de la nave. Salimos Cliff y yo sanos y salvos, aunque doloridos. Fui al puente donde pedí a W-D40 la localización de la Goliath, la cual estaba en Gengivitis.
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Y por fin la he redactado de nuevo. Sí, SkaZZ vuelve al ataque. Este juego me lo pasé hace unos seis años en 1994, y todavía me sigue molando. El mejor Space Quest. Dedico esta guía a los de siempre. Byez. Documento escrito por primera vez en 1994.
Versión HTML nueva y renovada el 15 de junio del 2000.