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Simon the Sorcerer
  • Fecha de salida: 1993
  • Desarrollador: Adventuresoft
  • Distribuidor: Adventuresoft
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Inglés

El Druida y los Goblins

Una vez dentro, me puse el anillo descubriendo que me hacía invisible. Entre las cosas que había en mi “celda”, encontré por fin mi libro de hechizos y, dentro de este, un papelito; también encontré un hueso de rata. Las películas y, sobre todo, la televisión, me ayudaron a escapar usando el viejo truco de poner el papel debajo de la puerta y usar el hueso de rata en la cerradura y hacer que esta caiga y conseguir la llave. Menos mal que llave estaba en la cerradura.

Salí fuera, donde cogí el cubo del suelo, y me dirigí a las mazmorras.

Las mazmorras eran un buen sitio... para descansar para toda la eternidad, claro. Allí había un torturado, y calvo, druida. También había unos caramelos que adquirí. Me quité el anillo para hablar con él y, éste, me contó que podía convertirse en un animal y veía la luna llena. Simulé la situación con el cubo y un hierro candente. El druida se convirtió en una espectacular... ¿rana? Vaya. Él escapó por las rejas.

Inmediatamente después, salieron unos guardias goblins, aunque no me cogieron puesto que me metí en la dama de hierro; y no es mentira. La acupuntura me sentó fenomenal.

El druida regresó, todavía en forma de rana, y me trajo una sierra. Tras escapar, eché patas al pueblo.

Los cuatro magos se quedaron conmocionados cuando les entregué el bastón. Me concedieron el título de mago y me entregaron algunos objetos.

De paso, me dirigí a la rueda de carro, que resulta que era la casa del druida, el cual, agradecido y a consta de mi ranifácea, me fabricó una poción. No sabía para que servía, pero molaba.

Fui a la casa del pozo y el cubo de agua, la casa de la bruja. Entré e intenté conseguir la escoba, pero no pude porque apareció ella. Iba a ser un duelo terrible. El objeto del duelo era convertirse en seres, algo parecido a piedra papel o tijeras. La vencí con mi gran habilidad... y suerte. Me quedé con la escoba y, cuando ella se convirtió en un dragón, salí por la ratonera convertido en ratón.

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Otra solución terminada por SkaZZ, que redactó este documento el 15 de Febrero de 1993; y que lo actualizó el 26 de Junio de 1998.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.