Coloso XVI
COLOSO 16: MALUS, GRANDIS SUPERNUS
Dificultad: *****
Puntos débiles: el cráneo
Cómo encontrar al jefe final
- El camino es muy fácil al principio... de hecho,
será inclusive lineal. Pero llegará un punto en
el que, guiado por el haz de luz de tu espada,
estarás a las pies de un templo en cuyas puertas
hay un halo de luz circular.
- Tienes que posarte en el altar plano del suelo,
que tiene un círculo blanco en el medio, y
reflejar la luz de tu espada hacia el otrora
círculo de la puerta.
- Ahora sube con Agro todas las escaleras: justo
antes del último tramo, te darás cuenta que el
frente está signado por un puente: no lo cruces
con Wander (cometerías un grave error), hazlo
con el caballo: ¡a toda velocidad!
- Algo muy triste ocurre...
- Ahora bien: de derecha a izquierda, no hay
ninguna escalera. ¿Qué hacer? Si has aprendido
algo durante lo largo de este juego, es que
hay paredes que se pueden escalar, y la que
tienes justo al frente no es la excepción:
hazlo, y más tarde, de roca en roca, consigue
tu camino hasta la cima.
- Pronto, entrarás por una puerta, y subirás
varios escalones, hasta estar de frente ante
un precipicio: ¿ves las columnas circulares
a los lados? Súbete a través de ellas.
- Pronto, te las verás contra el terrible
Giga: Malus. El coloso más grande de todos.
Técnica para vencerlo
- Lo primero que tienes que entender es que los
ataques de energía de Malus son demasiado
poderosos. Cada uno de sus proyectiles es
equiparable a un misil de guerra.
- Sube las escaleras, y refúgiate detrás de
la columna de la derecha (que está destruida)
concentra la cámara hacia esta dirección:
¿ves un hoyo en el suelo, a un lado? Pues
salta dentro.
- Sigue el camino: a la salida, estarás no
sólo mucho más cerca de tu enemigo, sino
además tendrás una serie de barricadas
grandes e indestructibles al frente,
tras las cuales puedes refugiarte sin
problemas.
- Ahora bien: mira hacia la derecha: tienes
que pasar tras cada uno de estos escudos
de roca, hasta llegar al último... ahí,
hay otro agujero en el que tienes que
saltar.
- Te daré un consejo: cuando estés ya en
el último escudo, "salta" tras este para
provocar que Malus lance otro proyectil,
inmediatamente después arrójate en el
hoyo.
- Sigue el camino: esta vez, al final,
tendrás que ver hacia tu izquierda y
saltar al semicírculo adornado en el
que te puedes sujetar. Rodéalo con tus
manos sujetas al concreto y tus piernas
guindando al abismo, y salta del otro
lado. Ten cuidado, no te desesperes.
- Ten mucho cuidado y actúa rápido: si
Malus lanza otro proyectil, el temblor
que éste ocasionará puede tirarte al
precipicio.
- Ahora bien: corre rápido hacia
adelante, refúgiate entre las rocas, y
busca un tercer túnel por el cual entrar
y proseguir el ya largo camino hacia
Malus.
- Ahora estarás muy, pero muy cerca de él.
- Cuando salgas a la superficie, deberás
mirar a la derecha: sí... nuevamente
los escudos a medio destruir tras los
que te has resguardado en dos
oportunidades antes. Tienes que ir hacia
la derecha, y saltar por otro hoyo.
- En esta oportunidad, vas a salir justo debajo
de la falda del coloso.
- Súbete por la falda, y sal afuera.
Contornea al gigante hasta que llegues a
una pared en la que te puedes subir para
seguir el recorrido en el piso de arriba.
- En este punto, yo ya no puedo decirte
qué hacer o qué no hacer, porque tú lo
sabes muy bien: tienes que aprovechar
cada oportunidad para seguir ascendiento,
y sobre todo, tienes que examinar bien
las paredes para darte cuenta cuál puedes
escalar, y cuál no. El trabajo quedará
de tu parte, y tu objetivo es ir a la
espalda del coloso.
- Una vez que hieras su espalda, él bajará
una mano para ver qué es lo que lo está
estorbando: tu objetivo ahora es la
palma de su mano. Agárrate a ella.
- No intentes moverte una vez estés en
la palma, porque Malus la enderezará
y podrás ponerte de pie ¡y apenas
lo haga rápido, súbete por el brazo
y agárrate de lo que puedas antes
de llegar al brazo!
- Desde este punto, podrás tener una
oportunidad de saltar de nuevo y
cogerte del pelaje de su brazo.
- Recuerda seleccionar la espada
para que veas los símbolos de
debilidad.
- Una vez en el brazo, da otra
puñalada más con tu espada al
símbolo de debilidad.
- El coloso utilizará la otra mano para ver
qué le han hecho: salta encima de ella.
- Una vez que estés ahí, apuñálale en la
palma (aunque no hayan símbolos de
debilidad) y encarámate justo en el
reverso de la palma de la mano.
- Malus la colocará pronto en una
posición en que se quedará viéndote,
sin moverla: dispárale una flecha en
el hombro izquierdo.
- ¡Agárrate duro! El coloso acariciará
su hombro, adolorido: salta encima.
- Si necesitas descansar, tú sabes cómo
hacerlo, más ten mucho, pero mucho cuidado.
- Ahora dirígete a su cráneo: ahí está el
último símbolo de debilidad. Tú ya sabes
lo que debes hacer.
Ahora siéntate, y disfruta del final
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Angel David Revilla (DROSS ROTZANK)
5 de noviembre de 2005