Capítulo II
Volví a la cafetería donde Dana me entregó una piedra de color rojizo. Le dije que no era mía y, en ese instante, me entregó un mechero. De nuevo, el asesino, consiguió matarme de un disparo desde un frondoso árbol. Homunculus logró salvarme de nuevo y enviarme instantes antes de que yo estuviera flir... hablando con Dana. Volví a la plaza y hablé con Dana, momento en que se activó el digipad. Desde luego, no esperaba retroceder hasta el 1500, en plena Edad Media, en una Alemania feudal. Tampoco esperaba que Dana se viniera conmigo, por accidente. Nada más llegar, una multitud increpaba a una chica por su forma de vestir, su nombre era Margarette. Tuve que utilizar mi mechero... ¿o fue el móvil? Bueno, la cuestión es que los asuste y pude hablar con Margarette, a la que acompañé a casa donde conocí, además, a su madre y a su hermano. Después salí a la plaza y vi a un jardinero, el cual plantaba el árbol donde se escondería mi asesino más adelante. Intenté convencerle de que no lo plantase, mas no quería hacerme caso. Usando el mapa, fui a la panadería donde me hice con una escalera. Acto seguido, fui a la puerta sur del pueblo donde intenté convencer al portero de que me dejase pasar. Tampoco quería, pero, enseñándole una postal que tenía de Karl Franssen pude, más tarde, hacerme con un emblema que había encima de la puerta de la mansión. Para ello, tuve que subir por la escalera. Entregué el emblema al jardinero y le dije que sólo quería flores. Volví a mi época y vi como el árbol desde donde me habían disparado, ahora tan sólo era una jardinera.
¡Otra aventura para consola adaptada al PC! Bueno, no está del todo mal, bastante corta pero entretenida. Lo único el lío de los viajes en el tiempo. Recordad que el Final D y Final E sólo son posibles si le dices a Margarette que es tu antepasada.
Documento escrito en pasado, presente y futuro HTML por SkaZZ. Dedico esta guía a mi tesoro, Rebeca, pa ti. También a mis colegas y a mis chicos (súbditos) de Zonadictos. Un saludo para todos.