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Return of the Phantom
  • Fecha de salida: 1993
  • Desarrollador: Microprose
  • Distribuidor: Microprose
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Inglés
  • Voces: No

La Casa de Erik

Lo primero era encender la lámpara, no me podía internar en las catacumbas sin una luz que guiara mis pasos. El camino no fue fácil, la dirección fue Este, Norte, Este, Norte, pasar tres salas en dirección Este, otra al Norte, dos salas más en dirección al Oeste, una al Norte, otras cuatro salas al Este y la última al Norte.

Cuando llegué a la sala vi a un esqueleto tumbado en el suelo, a su lado había una espada; la cogí. La puerta estaba cerrada y la clave de acceso estaba en la pared; aquello parecía un abecedario mediante palancas, pero la pregunta era, ¿cuál sería la clave? De repente una luz se encendió en mi cabeza, ¿a quién buscaba? A Erik... ¿de quién eran las catacumbas en la actualidad? De Erik, mi idea no resultó fallida.

Una vez pasada la puerta una gran telaraña me impedía el acceso, así que decidí cortarla. Seguí hacia delante, pero de nuevo otro problema: del suelo salían llamas y en la pared había un puzzle gigante. La idea era clara, resolver el puzzle para pasar las llamas. Una vez superado el problema, pude subir por una soga.

Por fin había encontrado la guarida de Erik, una extraña sala parecía ser su salón, con un par de puertas a cada lado y, por supuesto, un órgano y un sillón.

Por una de las puertas podía oír los gritos de socorro de Christine; como pudo me dijo que la única forma de abrir la puerta era tocando una pieza musical en el órgano. Así que me armé de valor e intenté chapucear aquellas notas que había oído por las paredes con anterioridad. La suerte estuvo de mi lado y acerté las notas. Y la puerta se abrió ante mis ojos.

Ella estaba aislada del exterior mediante una especie de sarcófago de cristal, éste se abría mediante un mecanismo hidráulico. No parecía ser fácil su apertura. En el frontal del sarcófago había una especie de calavera, donde introduje la única llave que llevaba encima, pero no pareció abrirse. Inspeccioné la sala encontrando una hilera de calaveras, las cuales se podía pulsar. Y empecé a pulsarlas como un loco, pues tenía que sacarla de allí de alguna forma.

Una vez por fin abierto el sarcófago nos dispusimos a salir de allí pitando, pero cuando pasamos a la otra sala Erik apareció por la puerta que estaba cerrada. Entablamos una lucha y cuando casi ya le tenía acorralado, desapareció como por arte de magia.

Salimos por la puerta por la que Erik entró; de camino encontré un bastón que más tarde nos sería de gran utilidad. Cogimos una góndola que nos condujo hasta la entrada de las catacumbas, y una vez allí subimos por las escaleras hasta el palco número cinco. Cuando llegamos al palco, el fantasma nos estaba esperando agazapado, y me propinó un fuerte golpe en la cabeza. Secuestró de nuevo a Christine, esto no parecía acabar nunca.

Salí corriendo tras ellos encontrándolos en la dichosa lámpara del patio de butacas, descendí por la cuerda y comencé una gran pelea con Erik, y ayudándome del bastón conseguí darle la vuelta cuando casi me estaba asfixiando.

Durante la pelea y debido al movimiento de nuestro cuerpos, la soga que mantenía la lámpara empezó a ceder hasta que se soltó y caímos al vacío.

A partir de ese momento, todo lo que sucedió nunca dejará de rondar mi cabeza...

« Un Final Incierto | Prólogo »

Menudo pedazo de juego, la verdad es que es muy bueno. La pena es que mi versión estaba en inglés, y la traducción de los objetos al castellano me ha costado un riñón, un ojo y un... Documento redactado por el Tío SkaZZ el 18 de Octubre de 1995.
Versión en HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 27 de febrero del 2002.