En el Poblado de los Simbani
Cuando me desperté a la mañana siguiente, Rakeesh no estaba en su cama y supuse que se había levantado temprano. Conocí a Yesufu, el hijo del Laibon, que me propuso jugar una partida de Awari y me dijo que un guerrero Simbani había sido encontrado muerto a las puertas de la aldea con el Tambor de la Magia, un objeto muy querido por los Hombres-Leopardo que ahora estaba en la tienda del Laibon.
Dos localidades me llamaron la atención en el poblado de los Simbani. Una de ellas servía para entrenar a los guerreros Simbani en el manejo de la lanza, y con ayuda de Uhura comencé a practicar cogiendo una de las lanzas colocadas a mi izquierda y lanzándolas a la diana colocadas al fondo. Mis primeros lanzamientos fueron desastrosos, pero con la práctica comencé a mejorarlos. Luego me acerqué a otra localidad, situada en el extremo derecho del poblado, en la que había una especie de puente de troncos. Después de deslizarme colgado de los troncos varias veces para coger agilidad, descansé unos minutos y trepé por la cuerda colocada en el lado izquierdo del puente, momento en el que Uhura me explicó que en ese lugar se realizaba la última de las pruebas de iniciación a los jóvenes guerreros Simbani y que lo primero que debían aprender era mantener el equilibrio sobre el puente. Intenté cruzarlo sin éxito, ya que mi falta de habilidad me hizo caer al suelo, pero lo intente de nuevo hasta que, después de repetir el proceso muchas veces, conseguí cruzar el puente sin caerme. Uhura me felicitó, pero me dijo que sólo había aprendido lo más fácil, y ya que durante la prueba habría dos personas sobre el puente tenía que aprender a saltar y agacharme sobre los troncos sin caer, movimientos que serían imprescindible para derrotar al oponente. Estuve practicando hasta que cayó la noche, momento en el que pude escuchar las historias del narrador de cuentos en el centro de la aldea, hasta que decidí charlar con Uhura e irme a dormir a mi cabaña. Pasé los siguientes en el poblado de los Simbani de una forma parecida al primero. Practique arrojando lanzas hasta que mejore lo suficiente para que Uhura a competir conmigo y yo consiguiera igualar o mejorar sus lanzamientos. Algo parecido ocurrió en el puente de troncos, ya que una vez hube practicado lo suficiente los cuatros movimientos básicos, Uhura se ofreció a entrenarme en combate. Para vencer a mi competidor sobre el puente de troncos debía responder al movimiento de mi adversario con el movimiento opuesto saltar si él se agachaba, girar a la izquierda si él lo hacía hacia la derecha-. Después de vencer a Uhura tres veces, me sentí lo bastante hábil como para enfrentarme con las pruebas de iniciación.
Durante esos días tuve ocasión de charlar con el narrador de cuentos, reunirme con Uhura y Simba en su cabaña al anochecer, hablar de nuevo con Yesufu y ofrecer mi amistad mientras jugábamos al Awari el joven me explicó que para ser admitido al rito de iniciación debía presentar al Laibon el cuerno de un dinosaurio como prueba de valentía- y entrar en la cabaña del Laibon y descubrir nuevos datos acerca de la lanza robada y el tambor de los Hombres-Leopardo.
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Otra excitante redacción de ese chico llamado SkaZZ, que después de dejar algunos estudios de magia de Octavo Nivel, y de leerse algunos libros del gran autor Terry Pratchett, ha decidido hacer esta solución. Documento redactado el 17 de Agosto de 1996, y mejorado el mismo año.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 12 de febrero del 2002.