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Pompeya
  • Fecha de salida: Agosto de 2000
  • Desarrollador: Axel Studios
  • Distribuidor: Friendware
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Tercer Día

Estarás de nuevo en el interior de la casa de Popidio. Tienes que salir a la calle para ver lo que pasa. En cuanto veas al asno cruzar, salva la partida porque viene un pasaje raro en el que tienes que evitar que una teja te caiga encima.

Camina a la derecha y en cuanto oigas un grito de aviso, avanza en la misma dirección para evitar que la teja te caiga encima. Ve hacia la calle de la Abundancia hacia el foro. Cuando pases por delante de la tienda de Ascula, ella te ofrecerá una rosa, pero tienes al edil justo detrás de ti dispuesto a encarcelarte por haber causado desórdenes públicos. En tu defensa tendrás que solicitar los testimonios del dueño del asno y del vendedor de pigmentos de la tienda de al lado, junto con el de Ascula.

Por fortuna, cuando las cosas ya comenzaban a ponerse feas, llega a la escena de la discusión Marcus, quien evita que las cosas se compliquen. No obstante, él quiere que vayáis a la palestra a practicar unos lanzamientos de jabalina. No está demás que guardes la partida en este punto, ya que puedes errar en el lanzamiento de la jabalina y matar a alguien. La jabalina se encuentra al otro lado de la figura de Marcus, junto a uno de los bordes de la piscina y no deberás apuntar más que a un sitio: hacia el lugar en donde se divisa el Vesubio, acercándote todo lo que puedas a los edificios de la palestra, y apuntando todo lo alto que puedas. De esta forma la jabalina, como luego comprobarás, irá a parar al jardín de Octavio.

En cuanto salgas de la palestra, te encontrarás en una de las explanadas adyacentes al anfiteatro. Locusta te llamará cuando camines hacia uno de los lados del edificio circular y te dará los filtros de amor prometidos. Ella querrá que, a cambio, liberes a su hijo Fructus. Tendrás que usar tu inteligencia en este momento del juego. Si caminas hacia la izquierda del edificio encontrarás a un esclavo. Debes responder no, cuando se te pregunte si eres un mago galo.

Vuelve después donde estaba Locusta y encontrarás allí a una de las prostitutas de la ciudad junto a su esclavo. Tendrás que convencer a Palmira para que distraiga al hombre que vigila a Fructus. En cuanto ella se vaya tendrás que pedir ayuda a su esclavo. Sube por las escaleras a la parte superior del edificio. Gira a la izquierda y entra por el túnel que sale a la arena. Continúa caminando y entra en el túnel que se encuentra enfrente: pulsa sobre la puerta para obtener una especie de rejilla y dásela al esclavo que se encuentra detrás de ti. Él romperá la puerta y tendrás que entrar para, luego girar a la derecha. Verás a lo lejos a Fructus, pero no podrás tocarlo. Tan sólo usa el cuchillo en él, pero no lo toques. Vuelve a atravesar la arena y baja las escaleras para estar de nuevo en la calle.

Ve a casa de Lavinia por la puerta principal y háblale al esclavo. No tengas en cuenta lo que diga y entra de todas formas. Ve hasta el lugar en donde encontraste a Sofía por vez primera y habla con ella. Arroja el tali a sus pies cuando ella termine de hablar. En tu inventario aparecerá un ruiseñor. Toma el filtro 1 y viértelo a tu derecha en el diminuto estanque para que Sofía vea la visión. Ella se decidirá a acompañarte.

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Esta solución ha sido copiada por SkaZZ de la revista Computer Gamming World, nº 60, porque no tenía tiempo de escribirla. Bueno, el juego... bufff, los he visto mejores y del mismo estilo. Documento escrito en HTML con tinta de otro el 18 de diciembre del 2000... ¡esperando la Navidad!