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Pompeya
  • Fecha de salida: Agosto de 2000
  • Desarrollador: Axel Studios
  • Distribuidor: Friendware
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Segundo Día

Mientras Popidius realiza sus ofrendas a Vulcano, no te quedará más remedio que salir de la casa. Recuerda que la puerta se encuentra en el lugar en donde estaba el baúl. Te toparás de narices con Fructus. No hagas caso. Camina hacia la izquierda y luego hacia la derecha y encontrarás a un Edil que busca al loco de Frutus. Te preguntará si has visto a alguien y tienesque responderle que no. Si continúas hacia el fondo de la calle, llegará un momento en que no podrás avanzar ni un paso más. A tu izquierda tendrás el foro triangular con unas ruinas dentro.

Sitúate mirando en la dirección por donde has venido y observarás que en el suelo se encuentra un brazalete que puedes recoger para dar más adelante a Lavinia. De momento guárdalo en el inventario para usarlo después. Locusta, la vieja bruja alcahueta, llegará en cuanto hayas recogido el brazalete del suelo y tendrás que hablar con ella hasta agotar todas las posibilidades de diálogo que existen. Ella te hablará de unos filtros que puede preparar para ti. Cree en tu historia de la destrucción de la ciudad de Pompeya y te mandará buscar unos determinados ingredientes: tres piedras del jardín de Octavius, aceite de luz, la rosa que crece a los pies de Venus, polvo de muela de mula, una gota de la sangre de un animal que haya sido sacrificado a Apolo, una lágrima de Apolo, una pluma de ibis y algo de incienso. Parece una gran cantidad de ingredientes, pero pronto descubrirás que es fácil encontrarlos... si se mira en los sitios adecuados.

El templo de Isis, al que deberás dirigirte de inmediato, se encuentra muy cerca del lugar en donde encontraste el brazalete. A tan sólo un avance en la calle según sales del foro triangular a la derecha. La puerta de este templo puede llevar a confusión, ya que no se trata de un lugar suntuoso, sino que a primera vista parece una pared normal. Entra en el templo y te encontrarás de bruces con un sacerdote al que tendrás que darle el jarrón con agua sagrada del Nilo. En cuanto se vaya a la calle, sal del templo para volver a entrar rápidamente.

Lo que tienes que hacer dentro del edificio tiene un tiempo para su consecución. Nada más entrar, a la derecha, tendrás que ir hasta el final del pasillo. En una gran sala con varios accesos, encontrarás una mesa bastante grande. Sobre ella verás unas macetas con plantas. Coge lo que hay en uno de los extremos de la mesa y no toques nada más. Si lo haces, el sacerdote del templo vendrá y no podrás llevar a buen término tu misión. Una vez que hayas recogido la pluma, sabrás que lo has hecho bien porque en el inventario de elementos que te dio la bruja, se tachará la frase correspondiente a cada ingrediente que hayas recogido para ella.

Dirígete hacia la calle de la Abundancia hasta que encuentres una pared en la que han pintado unos frescos. Bajo los mismos se encuentra un rosal con algunas rosas. Toma una de ellas, y recoge del suelo la pluma de la paloma que pasa por delante enganchándose en el rosal. Tómala y dirígete hacia la panadería.

La panadería se encuentra en la misma calle de la Abundancia. Tendrás que buscar una puerta delante de la cual se encuentra un abrevadero. Entra y verás que el panadero está bastante ensimismado en su trabajo. Tanto que sólo te dirá “¡Salve!”

No hagas más esfuerzos por hablarle y pasa a una de las salas que se encuentran más adentro. Entre los sacos de harina que está colocados a la derecha, según entras a la sala, verás que hay una muela, en el suelo junto a uno de ellos. Tendrás que recogerla y llevarla hasta el molino, que se encuentra un poco más adelante. Una mula está amarrada a la piedra y se pondrá a dar vueltas en cuanto eches la muela por la parte superior de la piedra. En cuanto la mula haya completado su vuelta, encontrarás en la parte inferior del molino de piedra un poco de polvo de muela de mula.

Sal a la calle de la Abundancia y camina hacia el foro principal. Encontrarás pronto la tienda de Ascula, la vendedora de perfumes, porque una mula se encuentra parada frente a ella. La chica te explicará que el problema que tiene con la mula es que apesta. Ella tiene una tienda de perfumes y le está tirando el negocio por la borda. Habrá que buscar una solución al problema: recoge las cestas que se encuentran a la entrada de la tienda. Habla con el dueño de la mula, el hombre de color que se encuentra sin camisa al otro lado de la calle. Luego tendrás que hablar con el mercader de pigmentos, que se encuentra en el interior de la tienda de al lado, junto a la puerta que guarda el dueño de la mula. Haz que pinte un cartel sobre la madera que lleva a cuestas la mula y ponle encima los cestos.

Fructus pasará en ese momento como una exhalación y se quedará prendado de la mula. Una vez que se haya ido, pide consejo a Ascula sobre qué regalarle a una mujer de virtus que no necesita colorete. Ella te dirá que te lleves un aceite perfumado para el pelo. Te dará un frasco vacío que debes pasar por encima de uno de los estantes de la estantería del fondo de la tienda para que se llene con el aceite perfumado que necesitas.

Vuelve ahora a la taberna de Dionisio y pídele al tabernero vino, incienso y aceite de luz. Él te dará gustoso todas esas cosas, ue debes recoger de la estantería que se encuentra detrás. Seguidamente tendrás que buscar la puerta principal de la casa de Octavius. Está en la calle de la Abundancia, en sentido contrario al foro y la reconocerás porque un esclavo está asomado a medias por una de las hojas de la misma. Como no te dejarán entrar por la puerta principal, tendrás que rodear la casa hasta dar la vuelta a la manzana. Llegado a la parte de atrás, verás otro esclavo asomado a la estrecha puerta del jardín. Como no te dejará entrar tampoco, tendrás que insistirle en que Fructus se encuentra dentro escondido en alguna parte. En cuanto se vaya a buscar a Fructus, entra en el jardín y nada más dar el primer paso dentro, mira hacia el suelo y verás las tres piedras que necesitas recoger. Tómalas y sal del jardín en cuanto puedas, puesto que, permanecer demasiado rato puede resultar peligroso.

Ahora tendrás que ir al templo de Apolo. La entrada se encuentra en el Foro, en el lugar opuesto a la casa de Eumaquia. Allí, al otro lado verás una puerta con un esclavo delante. Pregúntele y te informará que el dios está rechazando todos los sacrificios. Te dirá que te vayas, no obstante, entra en el templo. Si caminas hacia la izquierda, al fondo del pasillo encontrarás un sacerdote de Apolo. Tendrás que acercarte mucho al altar de los sacrificios porque al pie de la esquina de la izquierda verás una mancha de sangre, derramada por la última víctima expiatoria. Toma una muestra de la sangre usando uno de los tubos de cristal que llevas en el inventario y que parecen probetas.

Ahora, para conseguir una lágrima del dios, tendrás que asomarte a la parte superior del altar de los sacrificios. Verás que hay una cantidad determinada de agua. Pues bien, recoge un poco con el otro tubo de ensayo que te queda y ve hacia la estatua de bronce de Apolo. Una vez frente a su cara, vierte un poco de agua en la mejilla y cuando la gota, a modo de lágrima, se deslice, recógela en el tubo de ensayo.

Una vez que hayas conseguido todos los ingredientes, tendrás que ir a buscar a Locusta a la puerta de la taberna de Dionisio. En cuanto termines de hablar con ella, entra en la taberna y juega una partida al Tali con Marco Epidio. Con dinero o sin dinero, y aunque pierdas, tendrás un tali en tu inventario. Vuelve a la puertas de la casa de Octavio y entra en el jardín para ver a Sofía. Ofrécele los dátiles y el aceite perfumado. Se va a pensar tu propuesta, pero Lavinia llega y tendrás que darle el brazalete como excusa que explique tu aparición en la casa. Habla con ella lo que puedas.

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Esta solución ha sido copiada por SkaZZ de la revista Computer Gamming World, nº 60, porque no tenía tiempo de escribirla. Bueno, el juego... bufff, los he visto mejores y del mismo estilo. Documento escrito en HTML con tinta de otro el 18 de diciembre del 2000... ¡esperando la Navidad!