portada
noticias
ludoteca
avances
análisis
imágenes
reportajes
guías
trucos
foros
rss
Odisea: La Busqueda de Ulises
  • Fecha de salida: Septiembre de 2000
  • Desarrollador: Cryo Interactive
  • Distribuidor: Friendware
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

La Isla de los Lotófagos

Pocos sitios he conocido tan patéticos y miserables como la isla de los comedores de loto. Una ciudad en ruinas, llena de porquería y de idiotas balbuceantes, incapaces de mantener una conversación normal. En mis vagabundeos por la ciudad, descubrí un mural en el segundo piso de un templo, en el que se me indicó que debía ingerir algo de loto si quería hablar con los habitantes de la ciudad y descubrir el misterio de Ulises. Con este fin, volví a recorrer la ciudad en busca de los objetos que necesitaba: un bol dorado en el que colocar el agua del mar, unas semillas de loto que encontré en el estanque de la ciudad y una esterilla azul, que me serviría para purificar la mezcla.

Con todo esto fui a la máquina, puse la esterilla en la balanza de la derecha y el recipiente con agua sobre el fuego. Acto seguido, activé la máquina, puse semillas de loto sobre el recipiente y sobre la esterilla, y volví a activar la máquina. Por último, volqué el contenido del recipiente sobre la esterilla, y lo volví a poner sobre el cazo. ¡Su color violáceo me revelaba que había tenido éxito por fin en mi misión!

Todavía con algunas dudas, me llevé el cazo a los labios y bebí su contenido. Como por arte de magia, la ciudad cambió ante mis ojos, y comenzó a mostrar un aspecto deslumbrante, sólo inferior al esplendor de los Campos Elíseos. Vagué por sus calles y empecé a hablar con sus gentes, que ahora respondían a mis cuitas, si bien ninguna sabía nada de Ulises. Desanimado, vi a un individuo que parecía evitarme y que echó a andar por la parte de abajo de la ciudad, tratando de esquivarme. Afortunadamente yo contaba con un buen par de piernas, y atajé entre varios edificios, logrando alcanzarle sobre un puente. No obstante, al llegar sentí como si el mundo girara a mi alrededor, y perdí el conocimiento sin poder hacer nada para evitarlo.

Tras cobrarlo y después de la charla con Krisis, decidí ir al bosque del olvido, donde vi un búho que volaba muy bajo. Reconociendo en él una señal de Palas Atenea, una diosa que siempre había favorecido a mi amigo Ulises, fui tras él. La diosa se reveló ante mí, y aunque no dijo nada, estaba claro que quería que tomara su escudo. Eso hice, y una vez más seguí al búho, que me guió hacia mi enemigo: una Gorgona.

Como ya hiciera Perseo en tiempos inmemoriables, tendí una emboscada a la Gorgona. Esquivando sus flechas, coloqué el escudo en una columna, y me puse detrás de esta. Entonces, saqué mi espada y golpeé la piedra para llamar la atención de la Gorgona. Ésta acudió y, tal como esparaba, lanzó su mirada sobre el escudo, lo que la aturdió y me dio el tiempo suficiente para salir de mi escondite y segar su cabeza con un único golpe. Tras eso, cogí la cabeza y subí las escaleras a la parte de arriba del templo, donde la coloqué en la balanza. Eso abrió un agujero por el que me tiré, y que me llevó de nuevo a Krisis. Éste me dijo que mi dependencia al loto estaba completamente curada, y tras explicarme hacia donde se había ido Ulises, se despidió de mí. Él fue la última visión que tuve de la isla de los comedores de loto, una tierra de sueños perfectos habitada por soñadores imperfectos. ¡Qué los dioses se apiaden de sus almas!

« El Templo de Eolo | La Isla de los Cíclopes y el Templo de Posidón »

Solución redacta de nuevo por el mago SkaZZ, al que este juego le pareció sobervio, fantástico, muy bueno e incluso mejor que el DarkEarth, salvo que es un pelín corto. Aún así, muy buena ambientación y la lucha con los Cíclopes es la caña. Quiero dedicar esta Solución especialmente para una chica de La Coruña, para Pamela Novo Franco, que con sus cartas siempre crea una sonrisa en mi rostro. Gracias chikiña.
Documento escrito en mitológico HTML el 16 de octubre del 2000.