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Odisea: La Busqueda de Ulises
  • Fecha de salida: Septiembre de 2000
  • Desarrollador: Cryo Interactive
  • Distribuidor: Friendware
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

El Templo de Eolo

Tras despedirme de Koppeas, entré en la casa de Hakeus. Al principio, el anciano adivino fue bastante reacio a usar sus dones, pero ante la urgencia de mi misión finalmente accedió. Tomé el brebaje del adivino, y tuve la visión de que un gran poder, quizás un dios, trataba de impedir que mi empeño de encontrar a Ulises tuviera éxito. Al despertar, vi a Hakeus moribundo. Durante el trance alguien le había apuñalado. No obstante, el adivino tuvo fuerzas para dirigirme unas últimas palabras en las que me encomendaba, al tiempo que me daba un diamante, que fuera en busca de ayuda al templo de Eolo.

Cogí el diamante y me dirigí al templo, donde descubrí un arco del que surgían una serie de vientos que no me dejaban pasar. Fue entonces cuando me fijé en los murales de los lados, que mostraban diversos pasajes de los vientos y del dios Eolo. Recordando que Eolo era el señor de los vientos, recogí los seis murales y los coloqué en el arco. Los vientos de este dejaron de brotar, y pude pasar al pasillo, donde descubrí un pedestal para colocar estatuillas como ofrenda a los dioses. Como no tenía ninguna, volví a salir encontrándome entonces de pronto con una corriente de aire que surgía del suelo. Estaba claro que allí debía hacer una ofrenda a Eolo, por lo que salí de nuevo al camino a la casa de Hakeus, y cogí una flor al pie de un árbol. Con la flor en mi poder, la solté al chorro de aire y se elevó a los cielos.

Mi sacrificio complació al dios, pues un barco celeste lleno de estatuas apareció a la entrada del templo. Cogí las estatuas, y tras encomendarme a mis antepasados, puse el viaje del “Viaje a lo Desconocido” en el pedestal, y se abrió la última puerta, la que daba a la estatua de Eolo. Tras eso, puse la que “Llevaba a los Dioses”, y crucé la puerta antes de que se cerrara. El dios Eolo respondió a mis plegarias concediéndome una de sus naves aéreas, con la que pude seguir la búsqueda de mi amigo y señor, Ulises.

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Solución redacta de nuevo por el mago SkaZZ, al que este juego le pareció sobervio, fantástico, muy bueno e incluso mejor que el DarkEarth, salvo que es un pelín corto. Aún así, muy buena ambientación y la lucha con los Cíclopes es la caña. Quiero dedicar esta Solución especialmente para una chica de La Coruña, para Pamela Novo Franco, que con sus cartas siempre crea una sonrisa en mi rostro. Gracias chikiña.
Documento escrito en mitológico HTML el 16 de octubre del 2000.