La Estatua del Centro Comercial
La llegada no fue acogedora, nada más entrar ellos me pidieron pruebas de que no era un espía. Les hablé de la nota que ellos mismos me habían mandado, y fui admitido. La mujer que me hizo las preguntas se llamaba Heather y el otro chico era Dai. Yo, para ser miembro, debía de pasar dos pruebas: conseguir un vídeo del cantante Brian Deluge y que se emita en la televisión; y pintar de amarillo la estatua del centro comercial Mint. Tras darme el maldito vídeo, también me dio una contraseña para un miembro del centro comercial.
Mi primer objetivo era el centro comercial y allí me encontré con un vendedor de cerillas, que me entregó una cajetilla a cambio de un libro que yo llevaba. Era un timo, pero acepté. Al entrar, un Norm un miembro de la policía que asegura la normalidad me exigió que dejara mi extintor. No quería levantar sospechas, así que así lo hice y me fui a la juguetería. Una dependienta, algo incómoda y desinteresada, no se molestó cuando cogí el cortador de la pared y lo hice pasar por el sistema de seguridad con un aeroplano de juguete, para no levantar sospechas. Luego hice que, con el mismo sistema, pasarán todos los perros de juguete al pasillo.
Volví a la planta baja, al supermercado, donde cogí algo de comida congelada y la envolví en un trapo para que no perdiera el frío. Inmediatamente después, fui a hablar con el dependiente hasta que éste se puso como una fiera y dio tales golpes en el mostrador que, al instante, se fue la luz. Así con el cortador y a oscuras, me hice con el altavoz del techo. Luego fui a la tienda de discos donde se encontraba el cantante Brian Deluge, miembro también de la resistencia. Cogí uno de los CD de la pared, conecté el altavoz al equipo de música y puse el CD. De repente, los perros de juguete empezaron a hacer cosas raras y el perro de un ciego en la puerta se volvió loco, alejando la atención de un Norm de la estatua.
En un breve instante, quemé uno de mis libros junto a la estatua y el Norm se acercó, cogió el extintor y, en un intento de apagarlo, llenó la estatua de pintura amarilla, pues mi extintor estaba lleno de esa pintura.
Cumplida esa misión, volví a mi apartamento y rompí el cristal de la lavadora con la carne congelada, atrapando una rata que estaba allí con una caja. Yo necesitaba esa rata para quitarme al de seguridad que custodiaba la emisora, y así lo hice, pudiendo acceder dentro. Tras coger algo de tierra afuera, entré y seguí un pasillo hasta que vi a un técnico que reparaba un ordenador, al cual tiré la tierra. Me exigió que le limpiara la camisa, pero lo que hice fue mirar el nombre del técnico.
Después me fui a ver a una secretaria para concertar una cita con su jefe, y dentro hablé con él para obtener una tarjeta de identificación. Con la tarjeta entré en el estudio, puse el vídeo en el reproductor, conecté el ordenador para que las cámaras y los vídeos se sincronizaran e introduje la clave de acceso, el apellido del ingeniero. Después tecleé RUN VT2 para reproducir la cinta y cumplir mi segunda misión: Brian Deluge ya era famoso...
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Otra solución redactada por SkaZZ (también conocido como Rincewind) en un mundo muy normal. El juego es corto y encima está en inglés (no creo que haya traducción), pero la historia engancha de principio a fin y tiene unos gráficos muy bonitos. Salu2 para los de siempre: Bowen, Celeborn, Brice, Kapo, Archer, BUFFY, Duna, Pal, Picador, Rage, Capacuras, a toda la gente del canal #cybers-madrid de Globalchat y a los colegas del canal #paraiso_aventura del Hispano.
Documento escrito en HTML el 27 de agosto del 2000.