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King's Quest VII: The Princeless Bride
  • Fecha de salida: 1994
  • Desarrollador: Sierra
  • Distribuidor: Vivendi Interactive
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Capítulo III: ¡El Cielo se desploma!

Valanice: Tuve que regresar ante un lagarto de tamaño impresionante. Fuera, usé el palo para conseguir un higo chumbo, el cual di de comida a la bestia, y así poder pasar.

Necesitaba encontrar a mi amada hija, así que debía de preguntar por las zonas a ver quien me ayudaba. Nada más pasar a la bestia, me encontré, por los bosques, a un ciervo y un roble malherido. Atis, el ciervo, me comentó su desamparo al ver como se había convertido en roble su esposa, Ceres, pero Atis no sabía quien había sido. Tras hablar con ambos, e intentar quitar la estaca, me di por vencida. Necesitaba algo para poder pasar por donde reinaba la gente lobo.

Hacia el oeste y hacia el norte, hallé un paso saltando de piedra en piedra, hasta una gran telaraña; donde un pájaro había sido apresado. Con ayuda de la cesta, logré capturar a la araña y liberar al pájaro. Siguiendo hacia el norte, hallé las murallas de la ciudad de Falderán. El problema sucedió porque no me dejaban entrar en dicha ciudad, así que tuve que meterme por una puerta lateral. Después, ya dentro, vino el Archiduque Fifi, al cual hice sonar su compasión llorando sobre el peine de mi hija. Aquello me abrió el camino libre a la ciudad, donde podía caminar a mis anchas.

Lo primero que hice fue entrar en la tienda de porcelanas, donde el dueño, un tal Fernando, lloraba desconsolado por la pérdida de su canario, Tesoro. A la salida, tras la repentina aparición de una loca polluela, a la voz de “¡El cielo se desploma!”, fui a la plaza del pueblo, donde un comerciante vendía todo tipo de cosas. Una de ellas era una jaula, la cual destapé y abrí cuando estuvo distraído para encontrar a Tesoro, el canario de Fernando, al cual se lo devolví después. Éste, agradecido, me entregó una máscara.

Con la máscara pude entrar en el Ayuntamiento de la ciudad, donde encontré dos habitaciones: en la primera, una que parecía un despacho, dejé abierto un cajón; y en la otra, una sala con múltiples espejos, usé el peine de Rosella con el espejo central para descubrir que mi hija estaba en posible peligro.

Salí del Ayuntamiento y mi sorpresa fue mayúscula cuando la luna cayó sobre el estanque, haciendo volar del nido a un pájaro negro. De su nido recogí una moneda de madera. Una tienda muy curiosa era la tienda de Fox, pero necesitaba tomar sal para poder entrar. Mis recuerdos me llevaron a pensar en la estatua que había visto, con el estanque, y algo de sal que había allí. Entré en la tienda de Fox de una vez por todas, y cambié la moneda de madera por un libro, y la máscara por un pollo de goma. Recordé al vendedor de antigüedades, al cual fui a visitar para cambiar el libro por un cayado. Una vez con él, pude recoger la luna del estanque...

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Otra solución redactada por Rincewind o SkaZZ, sobre un juego que es una verdadera m... mierda. Vaya asco, penoso y triste, y sin comparación con King's Quest VI; que ese si que era una maravilla. Documento redactado el 14 de noviembre de 1995, traducido del inglés.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.