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King's Quest VI: Heir Today, Gone Tomorrow
  • Fecha de salida: 1992
  • Desarrollador: Sierra
  • Distribuidor: Sierra
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: No

El Camino Difícil

En mi mapa mágico, pude distinguir una nueva isla, la Isla de Nieblas, a donde me encaminé.

Ignorando los cánticos de los druidas, avancé hasta el oeste donde conseguí un cacho de carbón y una guadaña. Rápidamente, me fui a la Isla de la Bestia.

Usando mi escudo, conseguí evitar la flecha de la estatua, y adentrarme en el jardín. Conseguí una rosa blanca, pero al intentar entrar unas matas me cerraron el paso. Las quité a base de aplicar un buen uso a la guadaña. Fue entonces cuando comprendí el nombre de la isla, pues ante mí estaba. Me habló de su maldición, y que debía encontrarle una mujer para no caer, también yo, en ella. Con esto, y con su anillo, volví a la Isla de la Corona.

Aquí, encontré a una rubia tirando hacia los muelles. Le entregué la rosa blanca y pude conversar con ella. Para terminar de convencerla, le entregué el anillo de la Bestia. Así, fuimos los dos a la Isla de la Bestia.

Todo sale perfectamente: la Bestia se convirtió en príncipe y los dos se amaron, a mí me entregaron un espejo y un vestido... todo muy bien. Salvo por una comadreja que vi por allí, Shamir sin duda. Por último, puse el tubo de agua sagrada en la lámpara, la cual llené con agua de la fuente al final. Con esto, pasé la página de mi libro de hechizos e hice el hechizo de lluvia. A partir de aquí, tengo dos historia diferentes, pues no me acuerdo muy bien.

Con esto, fui a la Isla de las Nubes. Pero los druidas me capturaron e intentaron quemarme vivo. Lo que hice fue calmar, primero, el fuego con ayuda del vestido, y después usar la tetera. Esto asustó al jefe de los druidas, quien me comentó una manera de llegar al Mundo de los Muertos y hablar con Samhain, el terrible Señor de los Muertos. Llené la calavera con las brasas de la hoguera, y me fui a la Isla de las Maravillas.

Rápidamente me dirigí al tablero de ajedrez donde, una vez allí, di el trozo de carbón a la Reina Blanca; la cual me entregó un “bonito” regalo. Cuando salí, recogí una botella en una mesa, la cual bebí. Que iba yo a suponer que, la dichosa botella, me daría un vuelco al corazón. Así pues, me fui a la Isla de la Montaña Sagrada.

Subí y me encontré con el caballo del Señor de los Muertos, Pesadilla. Para cabalgar en sus lomos, tuve que usar otro hechizo mágico. Para ello, me fue útil usar el huevo podrido en mi calavera, después el pelo y, por último, el libro para lanzar el hechizo. Así, cabalgando a lomos del caballo negro, llegué al Mundo de los Muertos.

Nada más llegar, hablé con unos espectros que, por suerte o por desgracia, resultaron ser los padres de Cassima, la Reina Allaira y el Rey Caliphim. Esquivando a los zombies y demás espectros, y con un ticket que me habían dado los padres de Cassima, fui a la entrada del reino.

Caminando hacia el este encontré a la madre muerta de Alí, la cual, tras conversar con ella, me entregó un pañuelo. Caminé hacia el norte hasta la entrada, repleta de guardianes. No se me ocurrió otra cosa que tocar unos huesos/xilófono que había cerca. Distraje a los guardias y cogí la llave del jefe, entregando después el ticket al que pedía la entrada. Así entré dentro, y mientras caminaba me encontré el esqueleto de un valiente caballero. Recogí su guantelete con cierta inscripción:

La carne puede cruzar la puerta
y buscar a su señor la Muerte.
La carne puede ir donde mora la Muerte
y desafiar, como Scheherezade,
a aquel que reina bajo la tierra,
para salvar un aliento mortal.

Aquellas palabras se me grabaron en la memoria. Así llegué a la Laguna Estigia, donde llené, con la taza de té, un poco de sus aguas. Después, intenté convencer a Caronte, el barquero, pero era imposible; así que le entregué las dos monedas que tenía en mi poder. Así el barquero me llevó al otro lado, donde aún me encontré con otro inconveniente: una puerta carnívora. Tras hablar con ella, me propuso un acertijo. Tras escucharlo, y tras recordar el trozo de papel con la araña, y el libro de acertijos, la respuesta que di fue “AMOR”.

Así, ya dentro, conseguí una audiencia con el Señor de la Muerte, Samhain. Cuando me pidió ser su esclavo, uno de sus espíritus, le reté echándole el guantelete. Como desafío, la Muerte me hizo el reto de hacerla llorar. Sólo tenía una cosa que hiciera ese efecto: el espejo. Mi objetivo se cumplió: el espejo representó la existencia de la Muerte hasta hoy, triste y dolorosa como nunca me hubiera imaginado.

En el corcel de la muerte, nos fuimos a la Isla de la Corona.

Entré en la Casa de Empeño, donde me fijé que Shamir estaba disfrazado de viejo con capa oscura. Era mi oportunidad, y bebí un poco de la poción que me haría entrar en coma. Shamir se lo creyó y se lo contó todo al visir, el cual luego le metió en una lámpara de color azul. Yo, al recuperarme, y tras explicarme a mi amigo el tendero, usé la pluma en la taza de té, dejando un hechizo preparado para después. Antes de irme, cambié a mi amigo el tendero el yesquero por la brocha.

Afuera, cambié mi vieja lámpara por una alargada y azul, igual que la de Shamir. Por último, volví al jardín de la Bestia en la Isla de la Bestia, para coger otra rosa blanca.

La rosa blanca se la di a Sing Sing para que Cassima la recibiera, pero ella hizo oídos sordos a mi petición de amor.

Me dirigí al castillo, pero tomando un camino lateral, en el cual, en una de sus paredes, pinté una puerta con mi brocha. Después, lancé el hechizo para entrar en el castillo.

Dentro, gracias a la llave del esqueleto jefe, pude entrar en todas las mazmorras. En una, se encontraba el espíritu del hijo de la madre que encontré en el Mundo de los Muertos, y le entregué el pañuelo. Él, a cambio, me comunicó la existencia de un pasadizo oculto detrás de una armadura. Después, hallé la habitación de Jollo y, después de conversar con él, le entregué la lámpara para que diera el cambiazo. Más tarde, con la armadura, empujé uno de sus brazos y abrí un pasadizo secreto.

En él, miré por un resquicio de la pared viendo como todos habían sido engañados por Abdul. Subí las escaleras y encontré otro resquicio, donde encontré a Cassima. Tras un intercambio de palabras, le entregué la daga por si le fuera útil. Continué por otro camino, hasta hallar otro hueco en la pared. Abdul estaba escribiendo a una sociedad de magia negra, a la cual comunicaba su intención de hacerse con el reino, de matar a Cassima y del fallo de Mordack. Avancé hasta hallar un panel, al final de la habitación, que abría otra puerta oculta.

Entré en una habitación muy decorada. Parecía la de Abdul. En un arcón, el cual abrí con la llave de los muertos, encontré cartas de Abdul las cuales recogí como prueba. Y de un cofre pequeño, leí lo que ponía, algo como “ZEBU”.

Volví sobre mis pasos hasta la puerta encantada, dando como palabra clave “ALI ZEBU”. Dentro, descorrí una manta que ocultaban unos objetos, los cuales fueron robados por Abdul para que las islas se enfadaran unas con otras. Examiné todos los objetos, y salí de la habitación. Me encaminé, al oír los sonidos de la marcha nupcial, hacia el oeste. Al llegar a la sala, tuve que dar a Saladino las cartas de Abdul para convencerle.

Adentro, usé a los padres de Cassima para desenmascarar a una falsa Cassima, que en realidad era Shamir el genio. Perseguí a Abdul hasta la parte alta del torreón, donde estaba Cassima librándose de sus ataduras. Todo se puso peor cuando apareció Shamir, aunque Jollo vino con la lámpara que le entregué. Más hábil que nadie, Abdul me quitó la lámpara. Cerca había una espada que cogí hábilmente, y con la que luché contra Abdul.

Pero gracias a la ayuda que me prestó Cassima, pude vencer finalmente al villano. Una semana después Cassima y yo nos casamos, siendo una ceremonia feliz. Y me propusieron ser rey de las Islas de las Tierras Verdes, en lo cual yo acepté.

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Solución redactada por el mago SkaZZ. Me gusta mucho más el camino difícil, pues el fácil es bastante absurdo y triste. Bueno, que se le va ha hacer... documento redactado el 6 de octubre de 1994, y mejorado el 7 de agosto de 1996.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 27 de febrero del 2002.