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King's Quest VI: Heir Today, Gone Tomorrow
  • Fecha de salida: 1992
  • Desarrollador: Sierra
  • Distribuidor: Sierra
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: No

La Tierra de las Islas Verdes

Pero el amor podía más que ninguna catástrofe. Algo cansado por las sacudidas, rebusqué entre los restos de lo que era mi barco, hallando únicamente mi anillo y, bajo un tablón en un cofre, una moneda de oro. Pocas cosas para tan arda tarea, aunque suficientes para un héroe. Me encaminé hacia el norte, tomando el camino directo al castillo donde unos guardianes, con curiosa forma de perro, custodiaban la entrada. Con la moral alta, les enseñé el anillo, logrando ir a la presencia del regente de la ciudad. Se trataba de un tal Abdul Alhazred (el famoso árabe loco, escritor del Necronomicom), el visir, el cual me dejó muy claro que no era muy bien recibido. Además, me comentó la fatal noticia del fallecimiento de los padres de Cassima.

Fui echado del castillo por parte del capitán de la guardia, un tal Saladino. Había algo que me daba mala espina, y decidí no irme sin hablar con Cassima. Me encaminé al pueblo, a la Casa de Empeño, donde había un simpático tendero. Cogí un caramelo de menta, y fui a visitar al librero. Me dio algo de información sobre las islas cercanas. Además, me fijé en un libro en su mostrador, bastante caro del cual, también, hablé con el librero. La única forma de obtenerlo, era cambiarlo por otro libro raro. Antes de salir, también admiré un libro, el cual pude llevarme sin pagar.

Mis investigaciones se fueron a los muelles, donde había un joven nadador. Me invitó a zambullirme con él, pero algo extraño le vi así que de la misma manera le ignoré. Maldiciéndome, el nadador desapareció. Había allí un barco varado, al cual llamé a la puerta para conversar con un viejo lobo de mar. Tras decirle que venía de parte de Alí, el librero, me dejó entrar. Mantuvimos una amigable conversación de donde saqué algo en claro: Abdul no era de fiar, y la existencia de un mapa mágico para ir por las islas. Antes de marcharme, cogí la pata de conejo que, agradecidamente, el marinero me dejó llevar.

Volví a la Casa de Empeño donde se suponía que estaba el mapa mágico. Interrogué al tendero por el mapa mágico, y me dijo que lo cambiaría por algo de valor. Me costó mucho desprenderme de lo único de valor que tenía: mi anillo real. Pero, como mencioné antes, no valía la pena vivir sin amor. Algo me resultó raro en una figura negra, aunque no la hice mucho caso. Con el mapa, viaje desde la playa hacia mi primer destino: la Isla de la Montaña Sagrada.

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Solución redactada por el mago SkaZZ. Me gusta mucho más el camino difícil, pues el fácil es bastante absurdo y triste. Bueno, que se le va ha hacer... documento redactado el 6 de octubre de 1994, y mejorado el 7 de agosto de 1996.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 27 de febrero del 2002.