La Rana y el Príncipe
Me llamo Rosella y mi padre cayó enfermo de muerte, y la única posibilidad que tiene es una fruta mágica. Yo, como hija del rey, no me iba a quedar parada y salí de inmediato a conseguir dicha fruta. Me fui a la piscina donde encontré a cupido, del cual cogí el arco y las flechas. Después, me marché a un lugar donde había un unicornio al cual disparé una flecha con el arco, el cual se quedó enamorado y paralizado. Marché enseguida a otro lugar con un puente, donde, debajo de él, encontré una bola de oro. Caminé y caminé hasta encontrarme con una rana cantando en una hoja, así que me puse en el lado sur del lago sin asustar a la rana y tiré la bola de oro al agua. La rana saltó de la hoja, cogió la bola y fue con ella a la orilla. Parecía que tenía algún cúmulo humano en su interior, así que me dirigí donde estaba la rana y la cogí con la mano. La rana estaba quieta y, examinándola, me di cuenta de que tenía una corona. Cogí la corona de la rana y le di un beso, convirtiéndose ésta en un príncipe; aunque el príncipe no me hizo mucho caso pues pensaba que yo era una pueblerina.
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Otra solución redactada por SkaZZ el mago. Curiosamente, al acabar el juego me di un código que, según me he enterado por algunos colegas de U.S.A., servía para ganar un viaje. Es decir, yo, un español con pocos años de edad que sabe el típico inglés de diccionario ha vencido al orgullo yanqui. ¡Vaya, que curioso! Documento redactado el 13 de Mayo de 1990, y mejorado el 17 de Abril de 1991.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 27 de febrero del 2002.