El Sacrificio
Cuando desperté, al día siguiente el niño no se encontraba en la caverna, ni en el agujero. Me asaltaron terribles presagios. Corrí a toda velocidad hacia el pueblo, y mis sospechas se hicieron realidad. El jefe, que había encontrado el escondite, y había visto desaparecer la bolsa del sorteo, decidió elegir directamente a la víctima para el sacrificio. Por una vez en mi vida, mi miserable vida no importaba, me ofrecí a reemplazar al niño. En menor tiempo de lo que cabría esperar, AM me devolvió a su reinado de torturas, defraudada con mi cambio de actitud con los demás.
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Otra gran solución redactada por el mago Rincewind, o SkaZZ, el cual ha conseguido pasarse este juego con poco esfuerzo. Documento redactado el 18 de septiembre de 1996.
Versión HTML el 1 de febrero del 2000.