Nivel XIV
En otro lado, encontré una especie de lago pequeño que sanaba todas mis heridas como por arte de magia. Era increíble que algo así existiera en un mundo tan horrible. Entré más tarde por una cueva amarilla, rompiendo una especie de telaraña para continuar. Bajé los escalones y vi criaturas voladoras que ya había visto antes, descargando soldados enemigos aliens. Subí en una de ellas y tomé un portal. Fui hasta la cumbre y entré en una especie de cinta transportadora. La cuestión era seguir subiendo y yo así lo hice hasta que sólo vi una salida a la derecha. Cogí el portal hasta otro lugar. Me di cuenta de que, si no eras atacado, no hacía falta disparar.
Guía inacabada, redactada por SkaZZ.