Nivel XV
En otra zona de ese mundo, recibí de nuevo aquella voz amenazándome. Y, desde luego, tenía una buena razón. Había una enorme araña con muy malas intenciones. La clave fue dispararle al vientre, donde tenía una especie de saco. De vez en cuando, sacaba miniarañas, pero yo me colocaba cerca de unos árboles con forma de garra que machaban todo lo que se movía. La araña huía de vez en cuando, pero yo la perseguí hasta que logré darle muerte.
Guía inacabada, redactada por SkaZZ.