portada
noticias
ludoteca
avances
análisis
imágenes
reportajes
guías
trucos
foros
rss
Half-Life: Opposing Force
  • Fecha de salida: 1999
  • Desarrollador: Valve Software, GearBox Software
  • Distribuidor: Sierra Studios
  • Plataforma: PC
  • Género: First Person Shooter
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Realidad Alternativa

Atravesé el túnel, mientras enemigos de otros mundos intentaban impedírmelos. Uno de ellos estalló un cristal, por el que descendí. Estaba, sin lugar a dudas, en una sala de pruebas de... algo. No tardé en averiguar que era otro monstruo, con forma de araña y que lanzaba extraños rayos violáceos. Con mi nueva arma, logré enviar a ese monstruo lejos... muy lejos. Dejé esa sala y subí, donde me percaté de que los científicos habían estado investigando a dichas monstruosidades. Abrí un cristal que contenía unas extrañas crías, las cuales cogí como nueva arma. Continué por otro ascensor hacia más salas, donde encontré una especie de gancho. Se parecía a ciertos monstruos colgantes y sólo se adhería a tejido orgánico, pudiendo incluso carcomerlo. Por suerte, no hacía falta recargarlo. Seguí hasta una sala con unos orificios en el suelo, abajo descubrí que se trataba de una especie de garras afiladas, que podían hacer añicos a cualquier persona. Si no hacía ruido, sin embargo, no parecían detectarme. Conseguí algo de munición y me enganché a la pared de arriba, gracias al gancho. Continué por el respiradero y llegué hasta una preciada radio, que conecté. Mis compañeros pedían ayuda, pues tenían problemas con una especie de gusano, decían. Tras apagar el ventilador, fui por el conducto.

« Profundidad Total | Agujero de Gusanos »

¿Quién será ese hombre de traje y corbata? Otra incógnita más, igual que en el primer Half-Life, aunque éste se me ha hecho bastante corto. Bueno, solución redactada en opuesto HTML el 2 de abril del 2002 por SkaZZ de TJ. Dedico esta guía a la gente de #caos y de #zona_juegos (unos de globalchat y otros de hispano, en ese orden). A los otros, que los atropelle un tren por cabrones...