La Nave
Desde el principio supe que algo iba mal, y todo se hundía bajo mis pies. No fue hasta que salí afuera cuando me di cuenta de que quien me hundía era yo, y el bribón del Capitán me había dejado solo. Yo tenía que salir de aquella nave como fuese, aunque no tenía idea de cómo. Lo primero que hice fue conseguir un gancho con ayuda de mi escudo; destornillando un tornillo. Además, me hice con un club, un palo de golf, que usé inmediatamente con una bola para probarlo. Cerca, se encontraba un paracaídas, pero mi mala suerte volvió cuando intenté cogerlo. El gancho que había conseguido, lo puse en un rizo y, arriba, tiré de una pesa. Vi como salía un paraguas, aunque aún no podía cogerlo yo solo. Busqué en la caja algunos objetos como un saquito de pimienta y un desatascador. Arriba de la puerta por la que salí, había un nudo que solté, y que dejó caer a un loro.
El loro en concreto era Chump, un buen amigo mío. Para sacarle de donde se había metido, le di con mi club, y después lo saqué de un agujero con mi desatascador. Ya tenía libre a mi buen amigo Chump, y me debía ayudar para escapar, pues yo no sabía volar como él; y no estaba dispuesto a aprender. Chump me ayudó a coger el paraguas, pues mientras él tiraba de la pesa yo me hacía con él. Además, también me ayudó a conseguir un diente que podía cortar cuerdas; para ello, yo me coloqué en una mano del barco y Chump saltó encima de una baldosa.
Con todos estos objetos, me acerqué a un tonel al que puse el paraguas, y lo solté cortando la cuerda con el diente. Todo parecía que la caída iba a ser como la pluma, pero en cambio todo aquello me metió en más problemas.
Una genial solución redactada por ese mago amigo de todos (los que tengan dinero) llamado Rincewind o SkaZZ. Me he dedicado a esta solución durante unas quince horas, usando sólo un jóker de los cinco disponibles que tenía (y que de todas maneras no me sirvió de mucho). El juego, en general, es una maravilla, pero su traducción al castellano es bastante floja. De todas maneras, el juego es totalmente recomendable; y como soy más chulo que un jersey de ochos, le doy un 9 sobre 10. ¡Hala! Documento redactado el 14 de Febrero de 1994, y mejorado en 1996.
Versión HTML el 1 de febrero del 2000.