Día 3
Un día más y Grace ya había encontrado para Knight información sobre Cazaunoux, un recorte de las páginas amarillas con muchos teléfonos. Una taza de café y leer más el periódico, en el cual descubrió una conferencia sobre el vudú, Gabriel escuchó los mensajes para él: Mosely tenía un sospechoso y Ritter había dejado su número de teléfono. Llamó a Ritter y habló tendidamente con el alemán consiguiendo mucha información. También llamó a todos los números referentes a Cazaunoux, obteniendo ninguna respuesta. Sin embargo, teniendo la pista de un perro, llamó a una tienda de animales, donde encontró la dirección de la dama. En ese instante, antes de salir, entró Bruno, un snop que tenía una tienda enfrente a la de Gabriel, y que quería comprar un cuadro de él. A regañadientes, Gabriel asintió.
Al menos, Gabriel obtuvo el dinero para comprar la máscara de cocodrilo a Walker, y le regalaron un elixir para el juego. Directo a la Comisaría, Gabriel devolvió la placa a Mosely que estaba bastante enfadado. Después, pudo presenciar el interrogatorio de Crash, un camello de la zona muy asustado. No dijo nada, y Mosely tenía que soltarlo al día siguiente. Gabriel marchó a buscar al pintor, que le dio, gracias a más dibujos vudú, un dibujo que le resultaba familiar al escritor. Tras esto, Knight fue a La Casa de Napoleón y, viendo que Sam no ganaba, le dio el elixir. Ganó y quiso pagárselo al librero. De vuelta al cementerio a por más pistas, él pudo asistir a la salida de Gedde de la cripta familiar. En un pequeño acercamiento, la mujer huyó...
La conferencia sobre el vudú, a las afueras, no podía comenzar sin Gabriel que, enseguida, se vio en vuelto en un amargo sueño. Tras despertar, fue a ver al académico, el profesor Hartridge, el cual reprochó el comportamiento de Gabriel. Sin embargo, tras una breve charla, Knight empezó a coger confianza con el profesor, hasta el punto de enseñarle diversos dibujos, los cuales interesaron al profesor. Así, el escritor descubrió que tenía una vevé, un dibujo de una tribu, que identificaba a una loa, un dios vudú, a la que se hacían los sacrificios. Por otro lado, Gabriel descubrió que la expresión cabrit sans cor significaba cabra sin cuernos, aunque el contexto más apropiado era sacrificio humano.
Volvió a ver a Grace a la que pidió una investigación sobre el vevé, y se llevó un frasco de gel para el pelo de su habitación. En la catedral, cercana al parque, consiguió una camisa negra y un alzacuellos, además de una confesión. Después, en el parque, encontró a una gitana a la que pidió leer la mano y con la que también bailó. Se le cayó un velo, el cual Gabriel devolvió y ella accedió a leerle la mano gratis... pero, en un momento, algo sucedió y la gitana huyó. Gabriel fue a la catedral a ver si allí estaba, volviendo después a su puesto, donde la encontró, aunque sufrió una alucinación por la gitana le amenazó.
Sin amilanarse, el joven decidió ir a casa de Madame Cazaunoux, poniéndose, en la puerta, el gel para el pelo y la camisa con el alzacuellos para parecer un sacerdote. De esa guisa, Gabriel consiguió entrar y habló de todo con la señora, la cual también le dijo el significado de cabrit sans cor. Con su lenguaje habitual, Knight consiguió llevar a la señora a su terreno y logró que le dejara ver un objeto que tenía para ella mucho valor: un brazalete con forma de serpiente. Al caer en sus manos, Gabriel realizó un molde con la arcilla que había recogido del pantano y le devolvió el brazalete a la señora.
Fuera de la lujosa y sagrada mansión de Cazaunoux, el chico se fue al cementerio donde, cerca de la cripta de los Gedde, pudo ver salir a Malia. Se acercó e intentó convencerla para invitarla a la librería por la noche, pero ella rechazó la oferta y huyó corriendo como si fuera algo malo en manos de Knight.
Como necesitaba mucha información sobre su pasado alemán, Gabriel interrogó a su pobre abuela acerca de los Ritter y sobre su posible descendencia alemana. Al parecer, Harrison Knight equivale a Heinz Ritter en alemán, y Wolfgang podía ser el hermano de su difunto abuelo. Era un lío tremendo para Gabriel, así que llamó a Wolfgang que intentó convencerle de que fuera a Alemania, a la mansión que él tenía. Gabriel no podía irse, pero aceptó coger un paquete con diarios de sus antepasados.
Concluida la conversación telefónica, Gabriel fue a hablar con Magentia sobre serpientes y pidió que bailara para él con su serpiente: Grinwald. Mientras ella estaba en pleno baile, Gabriel aprovechó para coger un trozo de la escama de ésta para tener pruebas. Al irse, comprobó que Magentia no tenía nada que ver. Había otra serpiente conocida en la ciudad, la del Dr. John, el próximo objetivo del joven... pero para otro día. Tras darle a Sam el molde, Knight marchó a casa y estaba ya de noche cuando Malia acudió...
De nuevo una nueva solución de ese genio llamado SkaZZ (o Rincewind) que machaca a todos aquellos que le odian por conseguir el hechizo más poderoso, el Octavo... Pero bueno, documento redactado el 15 de diciembre de 1995, y mejorado en su versión HTML de nuevo el 5 de mayo del 2001.
Versión HTML para Zonadictos el 27 de febrero del 2002.