Puertas del Templo
PUERTA DE LA DERECHA
Primero fui por esta puerta y, caminando, me encontré con un guardia, aunque no pasó nada más. Seguí hasta unos zombis que, al parecer, habían hecho una escabechina con algunos guardias. Hablé con ellos con gran maestría, dándome tiempo a coger un trapo que tenía una momia y terminar con el asunto.
PUERTA DE LA IZQUIERDA
Seguí hasta encontrar una gran serpiente blanca, y al intentar hacerme una antorcha con el trapo y la mano de la calavera, me di cuenta de que no podía encenderla, al menos no sin fuego.
PUERTA DE LA DERECHA
Volví donde los zombis para dar el resto del manto a la momia, la cual desapareció junto con sus compañeras. Abrí el sarcófago y cogí la corona de oro, y usé mi cuchillo en unas ramas. Cerré el sarcófago, lo moví y entré por el agujero que tenía detrás. Fui todo a la izquierda hasta llegar hasta un prisionero, con el cual hablé y descubrí su nombre: Ian. Al parecer, era uno de los amigos del científico. Tras una conversación poco amena, seguí adelante hasta encontrar un gran árbol al que le clavé las tijeras, sin ninguna compasión. Salió algo de savia y recogí la savia y un poco de resina. Ahora, fui al lado contrario por el que había venido hasta hallar un disco de piedra. Tuve que usar la marioneta con el disco para cogerlo sin peligro, y luego salí del área. Fui hasta una rejilla en el suelo, la cual moví y unos vientos me impulsaron de nuevo a la gran estatua.
PUERTA CENTRAL
Puse el disco en un madero fuera de lugar, y la liana en una piedra cercana.
PUERTA DE LA DERECHA
En unas piedras, usé la liana y luego el bate de béisbol. Tras estas maniobras, pasé por debajo de la piedra y tomé un pico.
PUERTA CENTRAL
Avancé muy hacia delante hasta llegar a una especie de caverna, donde vi un gran agujero. Usé el pico en él y pude meterme por él para llegar a una cámara del tesoro. Mis ojos se cegaron del brillo de tanto metal precioso, ¡increíble! Tras observar el panorama, mi mente volvió a concentrarse en lo que me preocupaba de la sala: sus trampas.
PUERTA DE LA DERECHA
Regresé donde los zombis y entré por la puerta de detrás, hasta una especie de manantial. Caía agua, eso sí. Tras hacerme con una joya azul que estaba en el suelo, puse la resina en el suelo recogí un poco más por si acaso, y regresé del mismo modo que volví antes, usando la palanca.
PUERTA CENTRAL
Volví a la caverna y usé el pico en una estalactita para obtener la dichosa roca, una especie de pedernal. Gracias a él, ya tenía piedra para el mechero.
PUERTA DE LA IZQUIERDA
De nuevo me encaminé donde la serpiente blanquecina y encendí la antorcha, con la cual asusté al animal. Entré por la puerta, bajé y, algo más adelante, encontré a un soldado muerto de Floda. Le registré y hallé en su cuerpo su identificación y una piedra con picos. Extraña piedra hizo que me volviera y me perdí por un camino que era: este, norte, sudeste. Así, entre miles y miles de puertas, continué hasta encontrar otra sala.
Y en otro lugar, el científico loco y el capullo de Anderson hacen planes...
Cogí un palo y puse la joya azul en un ojo, en el derecho. Después, caminé hasta encontrar la salida a la gran sala.
PUERTA DE LA DERECHA
Caminé hasta encontrarme un sistema de poleas, el cual, en un acto de furia incontrolada, golpeé.
PUERTA DE LA IZQUIERDA
Corriendo volví a la gran sala, y me encaminé por otra puerta. Llegué hasta Ian, donde moví una palanca. Al no pasar nada, decidí hablar con él a ver si sus neuronas funcionaban mejor que las mías. Le hablé unas cuantas veces, hasta que encontré el método de liberarme. Moví de nuevo la palanca y escapó.
PUERTA DE LA DERECHA
Salió corriendo y yo no estaba dispuesto a seguirle, ¡podría haberme matado! Me encaminé donde los zombis y entré por el agujero del sarcófago, llegando hasta una habitación con un ídolo. Allí encontré a Ian... muerto, más bien hecho trocitos. Se le había caído una roca enorme y... bueno, daba asco mirar su aspecto. Cogí un trozo de roca y, tras darle el pésame, me apresuré a irme.
PUERTA CENTRAL
Entré en la cámara del tesoro y usé mi palo con la cripta. Abrí la misma y, en su interior, me hice con una máscara. Tras limpiarla con un trapo, regresé al salón principal.
PUERTA DE LA IZQUIERDA
Fui hasta unas estatuas con láser, y usé mi ingenio, es decir, la careta, para no freírme al pasar. Continué hasta el tesoro, al cual no llegaba. Aguzando mi ingenio aún más, puse resina en el bate y alargué mi brazo, con el bate, para coger la joya verde. Corriendo me encaminé al gran ídolo, en el cual, en el otro ojo, puse la joya verde. Esto me dio acceso a otra sala.
Necesitaba un poco más de resina, así que cuando la tuve, me encaminé y me puse enfrente de una estatua. Allí, gracias a la resina y a las dos piedras que tenía, las pegué y se me formó una estatuilla. Obviamente, los cursillos de Bricomanía habían dado resultado. Puse la estatuilla en su lugar, y esto me dio acceso a otro lugar. Aquí, había dos rayos de color verde y un laberinto. Me introduje en él y casi me pierdo, pero gracias a un pequeño dinosaurio sí, un dinosaurio del tamaño de un gato; ¿quizás era un gatosaurio?, al cual tuve que darle de comer, no me perdí y llegué hasta unos símbolos blasfemos. Bueno, blasfemos no, pero un poco feos sí. Miré los grabados y el suelo, y limpié, con la aspiradora, el mismo.
Mientras tanto, Sparky hace conjeturas fallidas...
Me costó entender el significado de los grabados del suelo y lo de las paredes. Al final me di cuenta de que había algunos que no estaban representados en su situación correcta. Por lo tanto, moví los que debía de mover, y llegué hasta el final. Aquí apareció de nuevo el hada, al cual entregué la corona. Tras unas transformaciones curiosas, desapareció y cogí la calavera de cristal. Volví hacia una especie de trono, donde, moviendo unos paneles y sentándome en la silla, regresé al puerto.
Allí me cogieron de nuevo, me encarcelaron y me quitaron la calavera de cristal, a la que ya había cogido aprecio.
Documento terminado por SkaZZ, tras haber jugado con la versión inglesa. Es un buen juego, y ésta muy currado, salvo el ir de un sitio a otro... ¡y eso que se acorta por el montículo!
Entre tanto, SkaZZ ve llover y pronuncia "ojalá no acabe nunca"...
Bueno, dedico esta guía a todos los compañeros de SM Radio 107.4 FM, sobre todo a los compañeros de FaSe TeRMiNaL (web http://faseterminal.n3.net). También a los queridos de siempre: Picador, Capacuras, Bowen, Celeborn, BUFFY, Duna{, Pal, Archer, y de quien me haya olvidado pero sigue apoyándome.
Versión HTML el 28 de junio del 2000.