El Tren
Estoy cansado de toda la lucha, pero aún me quedan fuerzas para escribir unas pocas líneas. Un tipo raro, llamado SkaZZ, me pidió que le escribiera esto, pues le interesaba mi historia. Me llamo Cloud, y pertenecí a un cuerpo de resistencia contra una gran corporación llamada Shinra. Éramos Avalancha, la única posibilidad de resistencia. Y un buen día íbamos a dar un verdadero golpe, camuflados bajo un tren. Cuando llegamos, derribamos a los guardias sin contemplaciones y yo registré a uno, consiguiendo dos pociones que me vendrían muy bien en adelante. Fui al norte donde tuve que luchar con otros dos guardias, a los que derribé. Continué hacia el oeste, donde me encontré con los otros miembros de Avalancha. Uno era Barret, que había perdido su brazo en una batalla y ahora portaba una ametralladora. El otro miembro era Jesse. Tras hablar con ambos, fui al noroeste, donde conversé con Barret y con otros miembros de Avalancha. Tras abrirme las puertas, fui por la segunda, donde hablé un rato con Jesse y luego bajé, primero por un ascensor y luego por unas escaleras. Continué hacia el oeste siguiendo a Jesse.
Caminé y me encontré por allí otra Poción. Después, para poder seguir, me fui por una tubería y bajé por la escalera más cercana. Allí encontré Materia que me permitía recuperar mi energía. Por fin llegué al maldito reactor, donde puse la bomba. De repente, nos vimos sorprendidos por la guardia de Shinra. Y aquí nos encontramos con nuestro primer gran enemigo, un escorpión mecánico con una poderosa cola. Con los rayos y con la ayuda de Barret logramos derrotarle e irnos de allí antes de diez minutos, el tiempo que tardaría la bomba en estallar. Por el camino, Jesse se quedó atrapado, y yo tuve que detenerme a sacar la pierna. Salimos veloces y me encontré con Aeris, a la que compré una rosa y continué al sudoeste hacia una estructura circular. Yendo al sur, más miembros de Shinra me taparon el paso, mas me zafé de ellos y salté al tren, donde me esperaban mis compañeros.
Hablé con ellos y me fui con Jesse quien me enseñó un mapa, era la red ferroviaria de Midgar, un territorio. Salimos del tren y me fui a hablar con un chico que estaba junto a una torre al oeste, que me dio alguna información. Seguí hacia el oeste, a los suburbios, base logística de Avalancha, donde había varios miembros con los que hablé. Luego fui a tomar un trago al bar, donde conocía Tifa, miembro de Avalancha. Una chica con una belleza sin igual. Tras darle la flor y tomar una copa, bajé al sótano por un ascensor disimulado por una máquina de pinball. Discutí con Barret allá abajo, y, gracias a Tifa, él acabó dándome mil quinientos gil; moneda oficial. Me dirigí pues hacia el sur, hacia un edificio de tres plantas, donde encontré, en su segundo piso, Éter y Materia. Me hice con ella y fui a la primera planta, donde debería equiparme; y en la tienda de materia compré Hielo y Fuego.
Ya era hora de volver al tren, así que allí fui. Me encontré de nuevo con Tifa con quien charlé un rato, y después hablé con un hombre al fondo que me dio un Plumaje Fénix. En el siguiente vagón, hablé con otro hombre y conseguí convencerle para que me entregara otra Poción. Mis oídos estallaron cuando saltó la alarma, ¡algo iba mal! Era una trampa, y mi única salida consistía en correr de vagón en vagón hasta salir del tren. Todo se planteaba mal, así que caminé hasta hallar un camino cerrado por una barrera láser. Decidí ir por el agujero oscuro al oeste. En el camino, había un Éter tirado que cogí, y bajé por unas escaleras. Abajo, había un tipo llamado Wedge, con el que hablé para saber más de donde me encontraba. Sube las escaleras que estaban junto a él y me encontré después con Jesse, subí unas escaleras a su lado y me encontré con Biggs. Los tres vigilando el área. Una última escalera y un cartel me indicaba con claridad que me encontraba frente al reactor cinco. Fui, y coloqué otra bomba.
Trepé por las escaleras hasta un ascensor, más arriba encontré un cofre al este con Éter. Después fui al oeste. Allí me esperaban Tifa y Barret para que los tres pulsáramos simultáneamente los botones. Una puerta se abrió y seguí por el norte, donde me encontré con el presidente de Shinra. Desde luego, no estaba contento de verme y parecía que me conocía. Sin mucha dilación, me soltó un engendro mecánico al que tuve que eliminar, sobre todo atacándole por la espalda y con los rayos de fruición.
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Otra guía realizada por aquel caballero de la mesa cuadrada llamado, entre sus conocidos, SkaZZ, que ha recogio lo mejor de esta aventura/rol con un guión excelente. Ahora a ver que tal está el Final Fantasy VIII y el Final Fantasy IX. Documento escrito en Materia de HTML el 28 de febrero del 2001.