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CSI: Crime Scene Investigation
  • Fecha de salida: Junio de 2003
  • Desarrollador: 369 Interactive
  • Distribuidor: Ubi Soft
  • Plataforma: PC
  • Género: Aventura Gráfica
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Caso IV: Una pesada carga

Esta vez, el CSI ha recibido una llamada anónima que no han podido rastrear. Tú, junto con Warrick Brown, especialista en análisis de audio, debes averiguar desde dónde fue realizada la llamada.

Para ello, en el ordenador del laboratorio, escuchas la grabación entera y después seleccionas trozo a trozo la grabación. Con que hagas clic sobre el trozo a escuchar es suficiente. Así, de la segunda selección sacáis en claro que la voz ha sido modificada digitalmente. En el cuarto fragmento podéis oír de fondo el sonido de un elefante. Por último, en el fragmento final de la grabación, distinguís los sonidos típicos de un casino. Con la información recopilada, buscáis por Internet un casino en Las Vegas que incluya un espectáculo de elefantes. Encontráis un único casino, el Mónaco.

Casino Mónaco

Hablas con el domador de elefantes, que no vio nada fuera de lo normal. Seguidamente te diriges al teléfono público del fondo, tras el entrenador, y lo espolvoreas. Obtienes huellas nítidas, pero te preguntas cómo hizo la persona de la llamada anónima para que no rastrearan la llamada. En una esquina descansan tres bidones. Uno de ellos parece haber sido movido hace poco, sin embargo, no puedes abrirlo a no ser que tengas una buena razón. Aún así le pides ayuda al domador: los bidones son del casino y sólo el encargado del transporte puede darte permiso. Sin embargo, algo te dice que un bidón tan pesado sólo puede haber sido movido por un buen motivo. Decides emplear tu lámpara de rayos infrarrojos y descubres calor que emana del interior. Hay un cuerpo. Sin más dilación, Warrick abre el bidón.

Se trata de una chica muy joven. En la boca encuentras una ficha del casino, como en el primer caso que resolviste. Además, tiene una irritación muy grande alrededor de la nariz, como si fuera una reacción alérgica. Un rastreo por el resto del cuerpo te permite obtener de la culera del pantalón una muestra de tierra (que recoges con una lámina adhesiva) y de una sustancia pegajosa en las perneras (seguramente savia, que recoges también con una lámina adhesiva).

Entre la rampa por la que suben los bidones y el lugar donde yace el cuerpo, encuentras unas huellas incompletas de vehículo. Al parecer, alguien pasó con mucha prisa por allí recientemente. Tomas una muestra de la huella con la herramienta de hacer moldes y, por último, le preguntas una vez más al domador si vio a alguien jugar con los bidones: el hombre estaba cenando justo cuando todo ocurrió.

Te diriges ahora al depósito para que Al Robbins te aporte nueva información sobre la víctima. Al parecer, padecía la fiebre del heno. El forense te entrega una muestra con resto de polen hallado en las cavidades nasales. La muerte se produjo por choque anafiláctico.

Ahora, en el laboratorio, es hora de obtener información de las pruebas. De las huellas encontradas en el teléfono, la base de datos del ordenador no tiene constancia. En cuanto a la impresión de la rueda, hay una probabilidad bastante elevada de que se trate de una camioneta ó similar. En cuanto a las muestras del pantalón, Greg te informa de que la tierra encontrada es propia de plantas y no de la que se encuentra en una jaula de elefantes. Por otro lado, el líquido pringoso del pantalón es savia de roble rojo. Le entregas también la muestra de polen que te dio el forense y obtiene a partir de ella un listado de las plantas a las que pertenece. Todas ellas son muy exóticas.

Con esta información, te diriges a Brass, quien te comenta que la víctima, Sophia Benedetti, es la hija de un pez gordo de Las Vegas, con influencias con el alcalde y el sheriff. Aunque le pides que te dejen registrar la casa de la víctima, puesto que hay que mantener alejada a la prensa a toda costa, no te dará la orden a menos que tengas algo casi definitivo. Finalmente, le muestras la lista de plantas y de ella deduce que sólo en un jardín botánico puede encontrarse tal variedad de plantas en el estado de Nevada.

Jardines del Desierto

Warrick y tú os dirigís para allá. Debéis procesar el escenario como si fuera la escena del crimen. Lo primero que te llama la atención es un cobertizo cerrado al que sólo pueden acceder los empleados. No puedes abrirlo, así que lo dejas estar (entre otras cosas, porque está para despistar).

En una papelera, junto al cobertizo, descubres un pañuelo de papel. Antes de recogerlo, buscas en él cualquier evidencia con la lupa. Ha habido suerte y has hallado un cabello en su interior. Lo recoges con las pinzas y usando los guantes haces lo propio con el pañuelo.

Siguiendo con el rastreo de pruebas, das con las marcas de unos neumáticos en la tierra. Al acercarte, te fijas en la hierba aplastada, que sugiere que el cuerpo cayó en esa zona. Junto a las impresiones de neumático hay restos de tierra. Tomas una muestra con las pinzas y, finalmente, con el detector electrostático de huellas, tomas una muestra de las rodadas de neumático.

Con todo esto, vas de vuelta al laboratorio. Allí, en la base de datos del ordenador, averiguas que las huellas de neumáticos del jardín son las del modelo All Season, empleadas actualmente en los pick ups. Comparas la huella hallada en el casino con la del jardín y obtienes una coincidencia del 70%. Aunque no es definitivo, si es sólido.

Greg te informa de que la tierra del jardín se corresponde con la hallada en el pantalón. En cuanto al pañuelo, éste contiene una sustancia llamada Maxamine que se emplea para tratar cánceres y algunos tipos de leucemia. Por lo que respecta al cabello encontrado en el pañuelo, hay suficiente material para hacer una comparativa de ADN, pero debes ir tú al depósito para recoger la muestra de la víctima.

Ya que estás con el forense, le preguntas acerca del Maxamine. Es un medicamento en fase experimental capaz de disparar las histaminas. Esto explicaría la hinchazón de la cara de la víctima. Además, la chica no tenía cáncer, por lo que todo parece indicar que alguien se lo espolvoreó en el pañuelo. Robbins te entrega la muestra de ADN de la víctima y, al dársela a Greg, averiguas que el pelo del pañuelo no coincide con el ADN de Sophia y que, en cambio, las mucosidades del pañuelo sí.

Es hora de preguntarle a Brass por el Maxamine. Sólo está disponible para médicos especializados y sus pacientes y se encuentra en fase II de desarrollo. En Las Vegas sólo hay una farmacia que lo comercializa. Lo siguiente es ir para allá.

La Farmacia

Interrogáis a la farmacéutica, que os comunica que la víctima no aparece en los archivos como cliente y que no queda Maximine, pues el último encargo se lo llevó el Doctor Wilkinson. Al preguntar dónde puedes encontrar al médico, la farmacéutica, muy amable, te da la dirección de su consulta.

La Consulta del Dr. Wilkinson

Resulta ser que el Doctor tenía a Sophia como paciente. Por otro lado, niega haber comprado Maxamine, pero no tiene inconveniente en decirte que como segundo coche tiene un pick up del que perdió un juego de llaves la semana pasada. Sin embargo dice tener una coartada: cuando todo ocurrió, estaba recogiendo un encargo de leña y haciendo unas compras con su esposa. Ante la pregunta de si la esposa puede corroborarlo, el doctor te invita a que vayas a su casa a preguntar.

La Casa de los Wilkinson

Te recibe la Sra. Wilkinson, muy celosa de la ética profesional de su marido y amantísima esposa. En pocas palabras, te confirma la coartada de su marido y confiesa odiar abiertamente a la víctima. Sin embargo, como dice no tener nada que ocultar, te permite echar un vistazo en el garaje, donde guardan el pick up.

El Garaje de los Wilkinson

Efectivamente, en el garaje está el pick up. Lo primero que haces es obtener una impresión de la rueda trasera mediante una lámina adhesiva. Seguidamente, echas un vistazo al remolque. Allí encuentras, en la parte inferior, astillas de madera que corroboran la coartada del doctor y, arriba, junto a la cabina, un recibo de un pedido de leña. Sin embargo, también encuentras restos de resina ó savia en la parte inferior derecha del remolque. Con un algodoncillo obtienes una muestra para Greg, que te confirma que coincide con la mancha del pantalón de la víctima.

Ahora tienes una teoría que sólo falla si no consigues averiguar cuándo hizo el doctor el pedido de leña. En la base de datos del ordenador compruebas que la huella del jardín coincide con la del pick up de los Wilknson (aunque no se hallan coincidencias con la del casino). Y, finalmente, Greg te confirma que las astillas del remolque son de roble seco.

Es hora de atar cabos. Le pides a Brass que busque en el registro de llamadas del doctor Wilkinson para ver si puede confirmar lo que pone en el recibo de leña y, efectivamente, el pedido se realizó hace dos días. Sin embargo, hay algo que le llama la atención al policía: la farmacéutica y el doctor se han estado haciendo muchas llamadas en los últimos días.

Decides pedirle a Brass una orden para interrogar a la Sra. Wilkinson, pues no se mostró sorprendida de la muerte de Sophia. Ésta niega saber conducir coches de cambio manual y confiesa que últimamente su marido echa más canitas al aire de las recomendables. Se ofrece a que le tomes una muestra de ADN y la obtienes mediante un bastoncillo. Sin embargo, Greg te comunica que su ADN no coincide con el del cabello del pañuelo. La Sra. Wilkinson está descartada.

Ahora pruebas a pedir una orden para el doctor. Aunque niega tener ninguna relación con Leda Callisto, la farmacéutica, confiesa su escarceo con la víctima. También accede a que le tomes una muestra de ADN. Al igual que su esposa, el doctor Wilkinson es inocente.

Sólo te queda un sospechoso, Leda Callisto, la farmacéutica. Parece que su aspecto jovial y encantador se evapora para dejar paso a una chica rencorosa y desagradable. Pese a ello, también puedes tomarle una muestra de ADN, pero, antes de llevársela a Greg, decides interrogar de nuevo al Dr. Wilkinson. Así es como confirmas definitivamente que hubo un romance entre la farmacéutica y el médico.

Como ya sospechabas, aunque haya sido por descarte, la culpable es Leda Callisto y su ADN lo confirma. Un último interrogatorio la lleva a confesar que quería vengarse del médico porque la dejó por Sophia, pero la cosa es más grave de lo que parece...

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Guía cedida por Minotauro (http://www.laberintominotauro.tk/). Última Revisión 11 de febrero de 2004.