- Fecha de salida: 1993
- Desarrollador: Infogrames
- Distribuidor: Infogrames
- Plataforma: PC
- Género: Aventura Gráfica
- Textos: Castellano
- Voces: Castellano
Noche II
Fui directo al Cementerio, pues estaba decidido a acabar con las cuatro familias que servían al malvado dios. Para ello, era preciso encontrar cuatro estatuas, que estaban en la tumba de Jonas Hambleton. De camino al Cementerio, me encontré a Bishop en la Farmacia quien, atemorizado, me entregó la Llave del Cementerio.
Tras entrar en él, exploré por los alrededores encontrando una Barra y una Cuerda. Al Noroeste del Cementerio, se encontraba la cripta de los Hambleton. Deducción lógica, pues la única familia rica para mantener un mausoleo así eran los Hambleton.
Entré en ella, donde una verja separaba el sepulcro de un abismo. Con la Barra abrí la verja y descendí con la Cuerda. No me esperaba lo que pasó: la tumba era un laberinto. Eso sin contar los monstruos, trampas y demás argucias que por allí circulaban.
La primera dificultad era una verja al Norte. Para pasar este problema, necesitaba dos Calaveras que estaban en las dos estancias contiguas. Tuve cuidado con las trampas y, cuando por fin tuve las calaveras, volví a la verja y coloqué cada calavera en una columna.
Al Norte de la verja evité pasar por el centro de la cámara, pues una trampa ocasionaba la muerte segura. Tiré hacia el Oeste.
Una verja cerrada me impedía el paso hacia el Oeste. Así pues, me dirigí al Sur, evitando unas arañas gigantescas y, caminando por la estancia, pisé una baldosa y la otra puerta se abrió. Me fui allí directo hacia allí, donde otra verja cerrada me impedía el paso. Pisé las nueve losas hasta que todas se apagaron y accedí a otra cámara.
Esta no tenía salida aparente, y me extrañaban las estatuas colocadas a los lados. Las intercambié de lugar y una puerta secreta se abrió, por donde me interné.
Me encontré con otra verja cerrada, así que tiré al Oeste de la cámara. Había dos malditas ratas, una que me perseguía y otra que me cortaba la salida. Pisé una losa del suelo y se oyó otra puerta abierta. Salí por el Norte, yendo a parar a la cámara de las estatuas. Una vez allí, rehice mi camino hacia la verja, ahora abierta.
Tras pasar la última verja, seguí hacia el Este y luego al Sur, donde había varias cámaras con trampas y monstruos. Primero un agujero que me arrastraba hacia él, y después había otra que contenía una trampa en el centro y una verja cerrada al Este. Más al Sur me estaban esperando arañas, murciélagos y ratas, con los mismos comportamientos que las anteriores. Volví a pisar una baldosa del suelo y abrí una verja al Norte, yendo a parar a una estancia cercana a las estatuas.
Tras volver a la anterior estancia, la de la trampa en el medio y con la verja, ahora abierta; entré hasta una nueva verja cerrada y un problema. Numeré las losas de este modo:
Pisé las losas según este orden: 3, 8, 1, 4, 2, 7, 6, 9; y la verja se levantó. Continué al Norte, pero otra verja bajada me impedía continuar mi camino. Fui al Sur, hasta hallarme en una habitación con un agujero en el centro, que trataba de engullirme. Tras pisar un punto cercano, se abrió una puerta secreta al Oeste. Entré y hallé otra baldosa que debía ser pisada, abriendo la verja cerrada.
Seguí hasta hallar otra verja, de nuevo cerrada. Una mesa circular y tres carteles formaban un extraño mensaje, que se leía leyendo en el sentido de las agujas del reloj. Tras leerlo, di tres vueltas a la mesa hasta que la verja se abrió.
Tras este último obstáculo, el camino estaba despejado hasta Jonas Hambleton, que aún continuaba vivo a pesar del tiempo transcurrido, guardando las estatuas. Sin perder tiempo, me apoderé corriendo de las cuatro Estatuas antes de que pudieran impedírmelo. Mientras, Hambleton se transformó en una horrible criatura que empezó a seguirme para matarme.
No había tiempo para nada más que correr, pues me seguía muy rápido. Salí a toda velocidad de la tumba, recorriendo marcha atrás todo el sepulcro. En los cruces, tomé las vías Norte, Oeste, Sur, Oeste, Este hasta llegar a la cuerda. Estuve a punto de caer, pero las manos de Webster, aquel al que había odiado por dejarme solo en el bosque, me agarraron antes de que Hambleton me cogiera.
La familia de Webster, su madre, me llevó a su casa. Tras leer las inscripciones de las estatuas, y coger de detrás de un cuadro el símbolo de la muerte; me fui del Cementerio a por los malditos.
Antes de ir a por los Hambleton, decidí ir a por los otros, pues no quería caer en una emboscada. Me fui a por Tyler, Coldstone y Arlington. El proceso era encontrar a los malditos (Tyler y Coldstone en su casa, y Arlington en el granero detrás de su casa), usé la estatua correspondiente e invoqué el símbolo de la muerte con cada una de estas frases:
Hambleton IAE YOG THU SOT primera estatua
Tyler RLA GNA HAS TEP segunda estatua
Coldstone NGH HLU KHU WIG tercera estatua
Arlington THO NYA CHT TUR cuarta estatuaTras aparecer el símbolo de la muerte, me acercaba a él y volvía a usar la estatua. Debía ser rápido, hacerlo antes de que el símbolo desapareciera o yo estaría muerto. Liquidé a los tres sin problemas.
Pero cuando debía de encargarme de los Hambleton, todo fue más difícil. Eran más listos. Así pues, delante de la tienda de Myers había un Gato negro, igual que el del bosque, posiblemente el mismo; y parecía hambriento. Un Pez podrido del cubo de basura, enfrente de la tienda, me permitió capturarlo. Entonces, me fui a la parte posterior de la casa de los Hambleton, donde había un perro. Al soltarle el Gato, el perro se puso a ladrar. Estos acudieron excitados, mas yo, rápido y ágil, di un rodeo por las casas del Sr. Jugg y la Sra. Picott. Entré en la mansión de los Hambleton, vieja y mugrienta, incluso algo quemada. En la entrada, cogí una Linterna y abrí un arcón, que escondía una Rosa de los Vientos que adquirí. Evitando las redes, puse la Rosa de los Vientos en el timón y se abrió un pasadizo.
Todo estaba lleno de trampas ocultas, así que, con muchísimo cuidado, puse la Linterna sobre la repisa de la chimenea. Se abrió una puerta secreta, que daba acceso a un laboratorio astronómico. Había un libro mágico llamado Rituales Mágicos, que leí, muy interesante. En unos cajones, encontré una Manivela que, insertada en el telescopio, me dio acceso a tres palancas. Con algo de suerte, usé la que estaba debajo de la luz y una Bola cayó hacia mí. La usé en el mapa astrológico del fondo y me dio acceso a una habitación secreta.
Había una estrella de la muerte en el suelo, y encima un altar para hacer sacrificios. Usé la estatua y la frase que me quedaba y aparecieron los tres miembros de los Hambleton vivos, y dispuestos a matarme. Me capturaron, pero cuando iban a sacrificarme decidí romper la estatua, y los cuatro Hambleton, incluido Jonas, dejaron de existir para suerte del mundo. Pero el peligro no había pasado, pues se declaró un incendio del cual casi no sobrevivo. Corrí hasta fuera, donde me dio otro ataque al corazón y me desmayé.
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Vaya pedazo de juego, además de un buen guión es interesante la técnica adoptada por Infogrames. Usando la técnica de Alone in the Dark, pero con los gráficos del clásico Indiana Jones and the Fate of Atlantis. En el laberinto, he tenido que usar la guía de El Bárbaro, pues me perdí; por eso se parecen tanto esa sección. Solución redactada por SkaZZ el 12 de Diciembre de 1993, y mejorada el 15 de Julio de 1995.
Versión HTML el 2 de febrero del 2000.
Versión HTML para Zonadictos el 23 de febrero del 2002.