Redactado por Yohein el martes, 22 de junio de 2004
Outlaws, uno de los primeros juegos de acción en primera persona de LucasArts, fue el segundo "gran fracaso" de la compañía después de Full Throttle, pero... ¿justa o injustamente? Vamos a averiguarlo.
HISTORIA
Siglo XIX, estamos en el Viejo Oeste y encarnamos a James Marshal Anderson, un pistolero que colgó hace tiempo su placa de Sheriff para dedicarse, junto a su mujer e hija, a llevar una pequeña granja. Todo el mundo en la zona lleva una vida tranquila, hasta que un extraño comprador llega y empieza a comprar todas las granjas, viviendas y negocios para poder llevar un importante proyecto de modernización.
Un día, mientras James no está en casa, dos enviados de este comprador se dirigen a su granja para intentar comprarla. La negativa de Ana, la esposa de James, hace que estos dos malvados decidan quemar la vivienda, matar a la mujer y secuestrar a Sara, su hija.
Cuando James vuelve a casa y se la encuentra quemada, con su esposa en el suelo, al borde de la muerte y con su hija raptada... no se lo piensa dos veces. Le quita el polvo a su revólver, saca brillo a su rifle y se lanza a la persecución de los secuestradores, eliminando a todo aquél que se interponga en su camino.
La historia, aunque no es que sea muy original, está bastante bien planteada, con una intro impactante y con unos personajes carismáticos, como nos tiene acostumbrados LucasArts. Por desgracia, y aunque arranca bien, después de las primeras misiones la historia empieza a dejarse de lado y prácticamente el único argumento será ir limpiando los escenarios... realmente da la sensación de que se hizo un juego en el que había que ir eliminando todos los enemigos de cada nivel y luego entre medias se metieron vídeos para darle alguna razón de ser a esa "matanza". Algo es algo...
GRÁFICOS
Outlaws tiene una gran variedad de opciones gráficas y configuraciones. Podemos seleccionar aceleración por software, con una calidad gráfica menor, mayor pixelado, etc... o una aceleración Direct3D por hardware, con la que la calidad gráfica se disparará de una forma totalmente espectacular. Con Direct3D todo se mueve más suave y además tiene un aspecto muchísimo mejor.
A lo largo del juego, visitaremos escenarios muy variados, como clásicos pueblos medio desérticos, minas, montañas o incluso un tren. Todos están bastante bien representados, bien caracterizados y con una buena ambientación, aunque excesivamente desiertos (salvo por los enemigos, claro). Hubiera quedado bien que, por ejemplo, en los pueblos pusieran más gente caminando por aquí y por allá, porque parece que en ellos lo único que hay son enemigos...
Las animaciones de los personajes que vemos en pantalla son excesivamente toscas y escasas, apenas se mueven mientras se desplazan o disparan, quedando las batallas, en ocasiones, un poco sosas.
Un extraño efecto ya visto en muchos otros juegos, sin ir más lejos el clásico Doom, es que todos los objetos y enemigos, cuando nos movemos y desplazamos la cámara, se van "girando" y nos muestran siempre la misma cara.
Entre misiones, veremos unos impresionantes vídeos que aportan un poco de variedad al juego. Tienen una calidad sobresaliente, están muy bien realizados (como la impresionante introducción), con una estética cartoon, similar a la que vimos en Monkey Island 3. Un placer para los ojos.
MÚSICA Y FX
Por lejos, el mejor apartado del juego. La música que nos acompaña durante el juego es simplemente ESPECTACULAR, con un estilo western desolador impecable que ambienta a la perfección los niveles, adaptándose a ellos perfectamente. Por increíble que parezca, la banda sonora de Outlaws está a la altura de las más clásicas de la compañía, como Monkey Island o Maniac Mansión.
Todos los efectos de sonido que necesita un juego del oeste están en Outlaws: los disparos, crujidos de puertas al abrirse, el galope de los caballos, el soplido del viento... todo ayuda a mejorar la genial ambientación.
El juego ha sido totalmente doblado al castellano y con una calidad muy buena. Las voces se han elegido adecuadamente y se acoplan perfectamente con el personaje, como la voz de chulo implacable de James o la aterradora voz del Doctor. Mientras jugamos, oiremos burlas de nuestros enemigos, como "¡Espero que plantes mejor de lo que disparas!" o "¡Hora de plantarte en la tierra, granjero!", para dar un poco de humor (y a la vez realismo). Como siempre, un sobresaliente para LucasArts.
JUGABILIDAD
Manejar a James es tremendamente sencillo: lo dirigimos con las teclas W, S, A y D y movemos la cámara es decir, apuntamos- con el ratón. Hay que recargar las armas con la tecla R, así que es importante vigilar el cargador antes de meternos en una batalla importante. Podemos elegir si queremos que aparezca un punto de mira en pantalla, que es realmente útil pero si se quiere mayor realismo en los tiroteos, es una buena medida desactivarla para tener que ajustar mejor los disparos desde lejos. Podemos saltar con la tecla E y agacharnos con la C, además podemos aumentar la velocidad al movernos, pero consume una energía que tiene que reponerse descansando un rato.
Una vez nos hacemos con los tiroteos y empezamos a librarnos de los enemigos, nuestro verdadero enemigo son los propios escenarios. En efecto, son ENORMES, y algunos muy laberínticos, por lo que es muy fácil perderse en ellos o desorientarnos, por suerte si pulsamos el botón TAB aparecerá un mapa del nivel en pantalla, que siempre viene bien. Cuando hay que buscar alguna llave perdida por el escenario, puede haber problemas... por eso es muy recomendable investigar a conciencia cada zona por la que pasamos, asegurándonos de eliminar a todos los enemigos y de no dejarnos ningún objeto, arma o interruptor, porque puede ser vital más adelante.
Una vez completemos cada nivel y hayamos eliminado a los enemigos, aparecerá un jefe final, más resistente y hábil, contra el que será recomendable utilizar nuestras mejores armas. Por desgracia, el juego prácticamente se reduce a esto... empezamos en un nivel, lo limpiamos de todos los enemigos, matamos el jefe y a otro nivel... un poco más de variedad, conversaciones, objetivos distintos o cosas así, le hubieran venido muy bien a Outlaws.
ENTRANDO EN EL MUNDO DE OUTLAWS
Tenemos varios modos de juego disponibles. El primero, el imprescindible modo de un jugador, en el que tendremos que salvar a Sara, la hija de James, de las manos de sus secuestradores. Podemos seleccionar tres modos de dificultad distintos, pero atención con el más avanzado, porque habrá que tener mucho cuidado en los tiroteos y utilizar la cobertura del escenario. Pueden darse unas cuantas formas de jugar, los que van "a saco", entran en una habitación y descargan la munición del rifle contra todo ser viviente o disparan ráfagas a los enemigos lejanos para abatirlos... o los más cuidadosos, que abren las puertas de las habitaciones con cautela y se cubren con los objetos, sin utilizar más munición de la cuenta o que se acercan con sigilo a un enemigo que no les ha localizado y lo dejan KO con un certero puñetazo en la cara. No es que sean muy importantes estas estrategias porque al fin y al cabo es simplemente ir disparando a todos los enemigos, pero en alguna ocasión si que se nota la forma de jugar.
La ambientación de algunos niveles del modo un jugador es perfecta y las situaciones en que nos mete también: impresionante entrar al típico "saloon" lleno de enemigos, tener que saltar rápidamente por encima de una mesa para cubrirnos de los disparos, devolvérselos a la vez, disparando a través de montones de botellas que se hacen añicos con los impactos de las balas y ver como alguno de nuestros rivales cae abatido al suelo atravesando una ventana. Sobresaliente. A todo esto hay que añadirle un buen repertorio de armas tampoco impresionante pero si el necesario-. Revólveres, rifles, dinamita, cuchillos, metralletas fijas, rifles de francotirador... todo lo que podemos necesitar para rescatar a Sara.
Disponemos también de un modo de "Misiones Históricas", en que acompañaremos a James en su época de Sheriff defensor de la ley, persiguiendo y dando captura a distintos criminales y con partes tan geniales como volar una presa.
Por último, tenemos un modo multijugador a través de internet o en red local, con seis personajes para elegir y varios escenarios y modos de juego disponibles.
Como se puede ver, hay una gran cantidad de misiones, formas de jugar y niveles de dificultad, para que una vez nos acabemos el modo de un jugador no haya que abandonar el juego en una estantería, sino que podemos sacarle más partido.
CONCLUSIÓN
Outlaws es un entretenido juego, sin más pretensiones que las de hacer pasar un buen rato Dispone de varios modos de juego y niveles de dificultad, una aceptable variedad de armas, una genial ambientación y una música sublime, pero peca de una excesiva monotonía. Si se hubiera dado algo más de variedad a las misiones, con alguna conversación u objetivos distintos y no sólo limpiar el escenario de todos los enemigos que nos van apareciendo, Outlaws podría haber sido mucho más de lo que es ahora. Aún así, un juego bastante entretenido para pasar el rato y al que merece la pena dar una oportunidad.