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Redactado por Alondar-Gallo el domingo, 2 de septiembre de 2007

Gothic III
  • Fecha de salida: Octubre de 2006
  • Desarrollador: Piranha Bytes
  • Distribuidor: Nobilis
  • Plataforma: PC
  • Género: Rol
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

La saga empezó siendo completamente desconocida, y tras dos títulos se granjeó un puesto entre los más grandes del rol con unas características propias que la hacían única. Hablamos de Gothic. Esta vez le toca el turno a la tercera entrega, una entrega muy esperada por la merecida fama de sus predecesores y por un presupuesto que augura innovación por los cuatro costados.

Hasta sus creadores han anunciado que están desarrollando una expansión incluso antes de que el juego salga a la venta. ¿Realmente se merece tanta fanfarria?

HISTORIA

La historia comienza justo donde se quedó en el anterior. Nuestro héroe vuelve en el barco que se agenció de la isla de Korinhis, escenario de las anteriores entregas. Tras ver un bonito vídeo (que por otra parte es el único que veremos) arribamos al continente de Myrtana, hogar de nuestro hombre.

Sin embargo, al llegar, una desagradable sorpresa nos espera. Los orcos han invadido nuestro hogar y nos toca defenderlo. Tras una primera pelea en la que tomamos contacto con el sistema de combate y control, uno de nuestros amigos nos da una referencia de un campamento rebelde para saber por dónde empezar. A partir de este punto nos toca a nosotros decidir. En nuestras manos está el destino de Myrtana, sea cual sea.

Lo característico de Gothic, es que podremos elegir a qué facción unirnos, o al menos, para quién trabajar. Esto nos llevará hacia un hilo argumental u otro y nos abrirá nuevas opciones a la par que se nos cierran otras.

Sin embargo el sistema empleado en esta entrega es harto repetitivo. Habremos de trabajar para el jefecillo de turno lo suficiente como para que nos proporcione acceso al líder del enclave correspondiente para que éste nos dé la información necesaria o nos entregue algo. Todo esto tan sólo para después acabar con él en el caso que sea enemigo de la facción a la que nos hemos unido. Y así con (casi) todos las aldeas.

Sin embargo el punto fuerte en el mundo de Gothic es la libertad. El mundo es grande (muy muy grande) y eres libre de explorarlo a tu antojo, ignorando las misiones que te encargan (aunque no avanzarás en la historia) y observando un mundo vivo, con animales que se cazan entre sí u hombres que se dedican a sus quehaceres sin necesidad de tu intervención directa.

GRÁFICOS

Gráficamente, el juego es verdaderamente espectacular, en todos los sentidos. El ejemplo más impactante son los paisajes. Nos moveremos en diferentes ecosistemas, bosques, estepas, desiertos... todos ellos con una calidad única, lo que nos dará la sensación de estar inmersos verdaderamente en dichos entornos.

La iluminación no se queda corta, dando un resultado increíblemente logrado tanto en los reflejos de los objetos metálicos como en la magia que usemos, así como en los distintos cambios de la iluminación en el entorno que nos encontremos (atardeceres, luces de antorchas...).

Con respecto al modelado de los personajes, éstos están muy conseguidos y son fieles al estilo de la saga, exceptuando que ahora estarán formados por un puñado de polígonos más.

En resumen, un elemento muy característico de este juego (o por desgracia, el que más) que en numerosas ocasiones se verá empañado por la gran multitud de bugs.

JUGABILIDAD

Éste es apartado en que el juego se queda corto. Pero que muy corto.

Hay tantísimos bugs que se llega a tener la sensación de que con lo que se está jugando es con una beta, o aún peor. Fallos en texturas, diálogos, gráficos, misiones... Tantos errores que llega a ser desesperante y dejar al juego de lado es algo tentador.

Se esperaba que con la salida de los parches estos fallos fuesen subsanados, pero no fue así en su mayor parte (este artículo fue escrito cuando el parche 1.12 ya había sido lanzado). Esto es una verdadera lástima, ya que el juego, aun no siendo una obra maestra, es entretenido y agradable, pero el tener que recurrir a trucos para salir de una grieta en la que se está atrapado es desesperante.

Todo esto sin contar con los requisitos de dicho juego, que aunque gráficamente no es claramente superior al referente de Oblivion, son mucho más altos que éste, con tiempos de carga que se eternizan.

MÚSICA Y FX

El apartado musical es, sencillamente, genial. Las piezas han sido compuestas por el mismo compositor que en los anteriores Gothic, esto es, Kai Rosenkranz. Las melodías son agradables, acertadas... Un apartado impecable en todos sus aspectos, que invita a hacerse con la banda sonora y escucharla por separado.

Sin embargo no podemos decir lo mismo de los FX, especialmente los relativos al combate (es decir, casi todos), ya que algunos de los sonidos son repetitivos (especialmente los quejidos de dolor de los humanos, entre los que se encuentran los de nuestro personaje) y desagradables.

Apenas hay variedad (el entrechocar de las espadas tiene como mucho una o dos variantes) por lo que en juego en el combate es primordial llega a ser exasperante.

Afortunadamente no ocurre lo mismo con los sonidos de las bestias, que son bastante acertados.

CONCLUSIÓN

Tenemos ante nosotros un juego que no destaca especialmente. No es para considerarlo "del montón" pero con las continuas meteduras de pata de las que hace gala (tanto en el amplísimo repertorio de bugs como en el guión, especialmente en el final) no permiten que se le ponga entre los grandes, ni siquiera entre sus predecesores (que también tenían unos cuantos errores de programación, pero no tan abrumantes). Un juego en el que es muy probable que tengas que tirar de trucos para subsanar algún fallo si quieres llegar al final es un juego técnicamente mal hecho y si encima el guión es tratado de forma insulsa y el final lo es aún mas apestando a continuación o expansión no tenemos más remedio que calificarlo como una manera de ganar dinero haciendo gala de lo que está tan de moda hoy en día que son los gráficos, valiéndose del mérito de las anteriores entregas.

Aún así es entretenido, y al ser fiel a la estética creada por la saga se puede pasar un buen rato jugando a él, sin ser ninguna maravilla.