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Redactado por SodLogan el miércoles, 2 de julio de 2003

BloodRayne
  • Fecha de salida: Mayo de 2003
  • Desarrollador: Terminal Reality
  • Distribuidor: Majesco Sales
  • Plataforma: PC
  • Género: Acción
  • Textos: Castellano
  • Voces: Castellano

Durante la "fase de entrenamiento" alemana en campo español, los nazis se dieron cuenta de que si querían ganar la futura guerra no se podrían bastar con simples soldados de infantería, ni con un potente arsenal... ni siquiera con modernos tanques y aviones de guerra. Pero, ¿cómo ganar de manera fácil, efectiva y económica una de las guerras más fieras jamás libradas? Uno de los altos mandos alemanes, especializado en fuerzas sobrenaturales y ocultismo, tuvo la genial idea de empezar a buscar los fragmentos de Beliar, el demonio supremo, derrotado en la antigüedad por Mefisto.

En estas fechas, concretamente en 1932, una joven dejó tras sí un reguero de asesinatos, al intentar matar a su padre biológico. Esta chica, Rayne, se acababa de enterar de toda la verdad: era el producto de la violación por parte de su padre vampiro a su madre, humana. Como resultado, Rayne era una Dhampir: medio vampiro, medio humana; de este modo no tenía todos los poderes de un vampiro, pero tampoco tenía sus graves debilidades religiosas, entre otras. La Brimstone Society, una entidad en contra de los actos ocultistas y sobrenaturales, se enteró de este caso y rápidamente Rayne pasó a ser una de sus agentes: BloodRayne.

GRÁFICOS

Desde el primer momento en que ponemos en marcha BloodRayne, nos damos cuenta de la grandísima calidad de su intro inicial... los vídeos –escasos, pero brillantes tanto gráficamente como en su contenido de violencia y su capacidad de enlace narrativa- tienen una calidad excelente, incluso equiparable a la calidad de un DVD.

Incluso en la resolución más baja al mínimo de detalles, podremos disfrutar de unos gráficos "in-game" excepcionales, con grandes efectos de brillos, explosiones –acompañadas, eso sí, de un bajón notable de FPS-, texturas impresionantes y curvas nunca antes igualadas desde Quake 3. Notaremos, en las frecuentes animaciones, cierto rebote de las partes curvas más deseadas de Rayne, al igual que las de su compañera, y posteriormente, alguna que otra mujer... incluso podremos apreciar sus colmillos sobresaliendo del resto de su dentadura, o el detalle oxidado y sangriento de sus cuchillas. Quizás uno de los detalles más asombrosos –y violentos- sea durante nuestra furia de sangre, donde podremos realizar devastadores y mutiladores ataques, pudiendo observar las desmembraciones, chorreones de sangre y la estela de nuestras cuchillas... simplemente fantástico.

Tras haber visto la introducción, nos encontraremos ante enlaces entre escenas del juego con "Reality", el motor del juego, programado por Terminal. En estas escenas, nuestra protagonista saltará acrobáticamente entre detallados y complejos escenarios con cierto ambiente gótico de Louisiana, la ciudad francesa donde empezarán todos nuestros problemas -al igual que los de los nazis del General Wulf-.

Durante nuestra aventura por Francia, Argentina y Alemania nos encontraremos en una gran diversidad de escenarios tales como pueblos en ruinas, ciénagas, fortalezas subterráneas y castillos nazis, además de misteriosos lugares "extraterrestres", con cierto parecido a Half-Life.

MÚSICA Y FX

Podemos decir de entrada que el apartado de música es bastante nulo, ya que apenas escucharemos una leve música con aire tenebroso que pasa prácticamente desapercibida; quizás sea la música del menú la única decente.

No obstante, podemos pasar por alto la falta de música si nos fijamos detenidamente en el apartado de los efectos sonoros y las voces, en español. Aunque las voces pueden parecer alguna que otra vez de "cartón piedra", nos podremos fijar que cada personaje tiene su acento: los nazis el característico acento alemán, al igual que los franceses con su peculiar pronunciación. Escucharemos también ciertos comentarios algo subiditos de tono como "La zorra de la rubia", "¡Gilipollas!", "Mandadlo todo al carajo"... todos ellos muy bien ambientados, eso sí.
Todos estos comentarios "in-game" sufrirán un cambio de tono si son efectuados durante la Visión Lenta o la Furia de Sangre.

JUGABILIDAD

A primera vista, nada más empezar a jugar, lo primero que se nos viene a la cabeza es comparar BloodRayne con Grand Theft Auto o Hitman... aunque se podría decir que es más parecido a Tomb Raider o, acercándonos más en todos los aspectos, a Soul Reaver. De este modo podemos decir que BloodRayne es un juego de aventura-acción en tercera persona.

Como medio vampiro que somos, podremos dar largos saltos por el paisaje para llegar de un lado a otro y, si una puerta no se abre, siempre podemos echarla abajo con una mortal patada en espiral o, en su defecto, hacerlo con una pared agrietada. Podremos también andar por estrechas cuerdas sin tener miedo a caernos, gracias a nuestras habilidades vampíricas.

En el transcurso de nuestra cruzada contra las fuerzas sobrenaturales tendremos que resolver escasos puzzles que se resumen todos a lo mismo: encontrar una llave, explosivos o una batería, volver a donde la necesitábamos y usarlo. Aunque, al fin y al cabo, esto no es una aventura gráfica, y el exceso de puzzles puede llegar a cansar, como pasa a menudo con Tomb Raider.

Para acabar con nuestros enemigos tendremos a nuestra disposición tres técnicas: combate cuerpo a cuerpo -sin duda, el más emocionante de todos-, combate con las diversas armas que encontremos o quitemos a nuestros enemigos, o saltarles directamente a la yugular y chuparle la sangre hasta que mueran, lo que, por otro lado, es nuestra única forma de recuperar vida.

Respecto al combate con armas, es el más simplón y superficial de todos, ya que podremos atacar desde lejos, apuntando sola la propia Rayne, aunque es una maravilla ver cómo dispara a dos enemigos a la vez, con un arma en cada mano. Tendremos también a disposición un útil arpón para enganchar a nuestras víctimas y acercarlas hasta nosotros para poder chuparle hasta la última gota de sangre. Ésta se la podemos chupar de varias formas: tirándolos al suelo con nuestro arpón e inmovilizándolos, saltándoles directamente por delante o, de una forma más discreta, saltarles por detrás. Todas estas formas son bastante... provocativas.

FURIA DE SANGRE DHAMPIR

Como ya hemos dicho, el juego alcanza su máximo esplendor en el fragor de una gran batalla con numerosos enemigos rodeándote y acosándote por todos lados, momento perfecto para invocar nuestra Furia de Sangre. Para poder invocarla, tendremos previamente que saciar nuestra sed de sangre acuchillando y mordiendo a varias víctimas. Una vez saciada, podremos invocarla y ejecutar movimientos mortales y cuchilladas colosales.

Además de esta habilidad, la más preciada de tu estirpe, tienes tres tipos de visiones, a parte de la normal. Éstas son Visión Áurea/Nocturna, una visión parecida a la del Predator que nos permite ver las auras y el estado de las mismas de nuestros enemigos, además de dónde se encuentra nuestro siguiente objetivo, utilísima para no andar a la deriva; Visión Penetrante, que viene a ser un Zoom como unos prismáticos; y la Visión Lenta, igual que el "Tiempo Bala" de Max Payne, que nos permite hacer maravillas contra enemigos armados, al igual que en Matrix... aunque esta visión sea poco aconsejable debido a lo aburrida que puede ser.

Inicialmente tendremos sólo la Furia de Sangre, la Visión Áurea y ataques básicos, pero a medida que vayamos avanzando en el juego, conseguiremos el arpón, habilidades con éste, nuevos ataques para la Furia de Sangre, nuevos ataques básicos y las dos restantes visiones, como si de un juego de Rol se tratase.

CONCLUSIÓN

Aunque mientras juguemos a BloodRayne notemos extrañas sensaciones "déjà vu", podemos decir que el conjunto de aspectos que ocasionan esta sensación forma un juego suficientemente original.
El sistema de juego, si bien no es totalmente innovador, tiene su gracia, aunque no se puede elegir directamente el tipo de ataque a realizar cada vez con nuestras cuchillas.
En nuestro intento de evitar la resurrección de Belior por parte de los alemanes, nos moveremos por varios escenarios que, aunque sean en gran medida variados, pueden llegar a resultar monótonos, repetitivos o cansinos, debido en gran parte también a la poca variedad de enemigos.
Podemos resumir pues, que BloodRayne es un juego bastante bueno, aunque sea casi imposible dedicarnos exclusivamente a él hasta acabarlo o, al menos, llegar al tercer y último acto donde se empieza a desarrollar y a averiguar la trama argumental, ya que caeríamos en el aburrimiento y en su abandono.